Es un hecho que ingresar en una residencia,
utilizar un centro de día, servicio de atención domiciliaria
o una vivienda adaptada resulta un gasto muy elevado.
Normalmente la persona mayor y sus familiares
tienen que asumir un gasto que puede poner en riesgo la economía
doméstica.
En algunos casos la persona mayor es
propietaria de un inmueble con un elevado valor aunque se resiste a
deshacerse de él.
Últimamente algunas entidades
financieras han puesto en el mercado productos que pueden ayudar a resolver
el problema. En algunos casos se habla de "licuación de
patrimonio" queriendo decir que se puede obtener dinero de los
bienes, en algunos casos sin llegar a perder la propiedad de los mismos.
La
LEY 41/2007, de 7 de
diciembre, por la que se modifica la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de
Regulación del Mercado Hipotecario y otras normas del sistema
hipotecario y financiero, de regulación de las hipotecas inversas
y el seguro de dependencia. Establece inetesantes benficios para estos
contratos.
En este apartado iremos explicando cada
uno de estos productos.