03/08/2016

Cerca de centenar de personas mayores dependientes sin atención domiciliaria en Arrecife

En la capital lanzaroteña decenas de personas mayores están sin recibir su necesaria atención domiciliaria desde hace varias semanas. El Ayuntamiento, a través de Servicios Sociales atiende a 56 usuarios y hasta hace algo más de un mes, otras 88 personas mayores eran atendidas por la empresa Moima.

Los problemas con Moima empezaron en 2015, cuando comenzó a incumplir con el pago de los salarios a las trabajadoras. Ante esta situación, en febrero de este año el Consistorio anunció la suspensión del contrato con esta empresa y la convocatoria de un nuevo concurso para el servicio de ayuda a domicilio. Mientras la adjudicación se ejecutaba, no sin retraso, Moima siguió prestando el servicio, aunque de manera muy deficiente.

ArrecifeEl 4 de julio, las propias empleadas la falta de material de trabajo y la ausencia de los responsables de la empresa ante sus requerimiento, por lo que desde ese día suspendían por su parte la prestación del servicio. Una semana después, la empresa comunicó al Ayuntamiento por burofax que dejaba de prestar el servicio.

La situación es muy mala, en consecuencia, tanto para las trabajadoras de la empresa como para las personas mayores usuarias para las que la ayuda es en ocasiones imprescindible.

Desde Servicios Sociales de Arrecife se espera solucionar el los próximos días la situación con la firma de un nuevo contrato, mientras intentan paliar la situación con siete trabajadoras del servicio del Ayuntamiento que, ante la imposibilidad de llegar todos los días a todos los domicilios, priorizan los casos más graves.

Desde Asuntos Sociales se reconoce la gravedad de la situación y se comprende el enfado de los usuarios y familias, para quienes esperar una semana, si están en cama o no se pueden mover para asearse, es insostenible. Se culpa de la situación a Moima, a quien se tardó más de una semana en que se lograra que su dueño se aviniera a reunirse con el consistorio, y que se comprometió a abonar el 80 % de los salarios que adeudaba a las trabajadoras y a continuar el servicio, hasta la entrada de la nueva empresa, anulando el contenido del burofax. Sin embargo, nada de esto se ha producido y el dueño ha vuelto a desaparecer. Ante esta situación, se van a emprender acciones legales contra él por haber abandonado el servicio con el consiguiente perjuicio a los usuarios.

Es de lamentar mucho estas situaciones que ponen en situación de grave desamparo a personas vulnerables, que deben denunciarse y solucionarse en el menor tiempo, en este caso en la atención domiciliaria, pero que puede darse de la misma manera en otros servicios como centros o residencias para mayores.

Enlace de interés residencias de tercera edad en Canarias