20/05/2016

Experiencia de colaboración entre una ayuntamiento y su farmacia para detectar síntomas de alzhéimer entre los vecinos

La combinación entre el envejecimiento de la población y el aumento de esperanza de vida hace que las progresiones indiquen que en 2050 pudieran existir más de 1 millón de personas con alzhéimer en España. Los pacientes de esta enfermedad degenerativa precisan de una atención generalizada que aumenta progresivamente y que recae en un 80 % en familiares, en su mayoría mujeres.

AlzheimerPor este motivo, nos parece especialmente interesante las noticias que nos llegan de un pequeño pueblo de Guadalajara.

Quer es un pequeño municipio de poco más de 700 habitantes cercano a la capital de provincia. El Ayuntamiento de Quer, con la colaboración de la farmacéutica de la localidad, va a llevar a cabo un estudio en los meses de mayo y junio que permita detectar casos de Alzheimer entre los vecinos en sus primeras fases.

La población diana serán los mayores de 60 años empadronados en Quer, que deberán completar el test MMSE de Folstein adaptado y traducido, y el denominado test del reloj. Una vez detectados los casos incipientes, estos serán derivados a la Atención Primaria y al neurólogo, si procede, para confirmar el diagnóstico.

Nos parece una extraordinaria iniciativa de medicina preventiva de coordinación y de esfuerzo por mejorar la atención a las personas mayores, pues la detección precoz es la mejor estrategia y el método más eficaz para ralentizar los efectos del alzhéimer.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), actualmente en España se estima que unas 600 000 personas padecen esta enfermedad, pero lo alarmante es que se cree que entre un 30 % y un 40 % están sin diagnosticar, pues se confunden despistes o pérdidas de memoria con las consecuencias de la edad y no se achacan a que se pueda padecer una enfermedad degenerativa. Estas iniciativas tan importantes y directas en las personas mayores solo precisan voluntad y coordinación.

Quienes viven en residencias para mayores ya llegan en muchos casos con el diagnóstico y tras años de deterioro. La detección precoz y sistemática en la población más susceptible estadísticamente de contraer la enfermedad es una poderosa herramienta que puede ayudar a que se prolongue la estancia en los domicilios o a que en ingreso en la residencia para mayores no sea en las últimas fases de la dolencia.

Enhorabuena a Quer y esperamos que cunda su ejemplo.