14/01/2016

Cambio de modelo en las residencias de mayores de Castilla y León

La Junta de Castilla y León cambia la normativa que regula el modelo residencial en la comunidad poniendo en primer lugar la calidad de vida, los apoyos individuales y la autodeterminación de las personas mayores.

La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades lleva más de tres años trabajando en este nuevo modelo y ha puesto en marcha un centenar de experiencias piloto. Tras numerosas reuniones con representantes del sector la nueva norma se aprobará en este mes de enero con la novedad del modelo «Mi casa» y el de multiservicios, que señala un profesional de referencia para cada persona mayor atendida. La propuesta cuenta con el consenso de los grupos políticos y de los representantes del sector y responde a los acuerdos del Consejo Territorial de Dependencia.

Castilla LeónLa nueva norma establece que las residencias de mayores se alejen del modelo asistencial tradicional y se acerque al concepto de «hogar» que permitan a las personas, incluidas las más dependientes físicamente, seguir viviendo de la manera que ellos decidan realizando, con los apoyos necesarios, las actividades que elijan, con las prestaciones sanitarias adecuadas y que abarquen toda su trayectoria vital.

La normativa será de inmediata aplicación, por lo que los nuevos centros deberán ya ajustarse a este modelo de unidades de convivencia y los ya existentes contarán con un periodo de adaptación.

«Mi casa» presenta unidades de convivencia con un máximo de 16 plazas para cada una, adaptándolas al entorno utilizando en la medida de lo posible los servicios profesionales del entorno.El objetivo es acercarse al máximo al concepto de hogar. Por eso, los centros residenciales de nueva implantación deberán ubicarse en suelo urbano para poder acceder fácilmente a los servicios y actividades sociales de la localidad. De las plazas la mitad serán de uso doble y las otras individuales, las habitaciones tendrán un mínimo de 19 metros cuadrados y baño accesible. Cada unidad contará una zona común que incluye cocina, comedor o sala de estar.

Las residencias que ya están en funcionamiento no hay obligación de adaptación, pero, si quieren hacerla deberán tener una superficie mínima del dormitorio de ocho metros cuadrados en las individuales y de doce en las dobles y un aseo con ducha accesible por cada dos habitaciones. El espacio común podrá agruparse en un espacio polivalente.

También se incorporan otros dos modelos: los centros multiservicios y las unidades de convalecencia. Los primeros son centros que agrupen los servicios que precisan las personas que viven en su domicilio pero que precisan de apoyos. En la comunidad ya se cuenta con 267 centros de esta modalidad, repartidos en las nueve provincias, que ofrecen 660 servicios.

Los de convalecencia sociosanitaria —existen 101 plazas en coordinación con Sacyl— se reservan para estancias temporales con atención sanitaria en centros residenciales hasta que se produzca el alta médica.

El nuevo Decreto de Autorización afectará a las 687 residencias y 220 centros de día que funcionan Castilla y León, aunque los nuevos se autoricen ya con la nueva normativa, los actuales deberán cumplir requisitos que afectan a organización, normas de convivencia, derechos y deberes de los usuarios, órganos de dirección y asesoramiento, estructuras de coordinación, ratios de personal y ordenación del funcionamiento. El posterior desarrollo normativo establecerá ratios de personal y cualificación y procesos de gestión.

También será obligado del diseño del Plan de Apoyos para cada persona mayor, que no es otra cosa que el diseño de un plan de vida que garantice su autodeterminación. Para ello se contará con un profesional de referencia que llevará la atención directa de cada persona mayorusuaria del servicio que será quien le ayude en sus gustos aficiones, será el enlace con la familia, ayudará en la convivencia… Cada profesional se hará cargo de un máximo de seis personas en centros residenciales y de doce en los de día.

Una característica a destacar es que los centros de nueva implantación deberán ser aptos para atender a cualquier tipología de persona, sea dependiente o esté en buenas condiciones físicas y mentales. Así, si una persona pasa a ser dependiente, no tendrá que cambiar de hogar. Para los centros ya existentes, la nueva normativa favorece la transformación de plazas puedan atender a personas sin autonomía.

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