13/04/2014

ESTEREOTIPOS ROTOS EN RELACIONES INTERGENERACIONALES

Más de 200 personas mayores, jóvenes y niños y niñas participaron durante todo este último jueves en Ourense en la XI Jornada Intergeneracional que organizaron los alumnos de las Aulas de la Tercera Edad de Galicia (Ategal) -todos ellos de entre 55 y 92 años-, y el alumnado de las Facultades de Educación Social y de Trabajo Social de Ciencias de la Educación. En el encuentro participaron también chavales de entre 8 y 10 años del Colegio Salesianos local, la Asociación de Discapacidad de Ourense (ADO) la Escuela de Tiempo Libre Universitaria del Campus de Ourense (ESTOU) y la Asociación Universitaria de Ciencias de la Educación (AUCE).

 

La jornada comenzó con las canciones, eslóganes coreados y el gran ánimo de las más de 100 personas mayores, estudiantes universitarios y niños y niñas que posaron para la que viene siendo ya tradicional foto en grupo de todas las ediciones en las escaleras de la iglesia de Santa María, en la Plaza Mayor. Muchas de ellas estaban disfrazadas de época, para conferirle ambiente al juego en el que participaron a continuación: "La Esmorga Intergeneracional” donde todos los participantes, divididos en grupos de distintas edades, utilizaron las plazas que describe la conocida novela, para organizar diferentes juegos populares tradicionales y modernos.

 

Por la tarde, en el Campus Universitario se celebraron varias actividades, abiertas al público, como juegos tradicionales, una actuación de magia, un espectáculo de fuego, baile tradicional, una merienda solidaria amenizada por pandereteiras y un concierto de un grupo musical local.

 

Valor social

La Jornada Intergeneracional "comenzó hace ya once años de forma muy curiosa, de casualidad” explica la coordinadora de Ategal en Ourense, Marisa Justo que matiza que "todo surgió al término de una obra de teatro que representaron nuestros alumnos en la Universidad”. Allí, "viendo la gran interactividad que se generó con la gente jóven” continúa, "uno de los docentes nos planteó organizar algún tipo de encuentro”. Y lo que empezó, "de forma sencilla y humilde, casi como un experimento, creció muchísimo y ahora es todo un acontecimiento que cuenta con gran apoyo en general” hasta llegar al undécimo aniversario en 2014 "cumpliendo con creces los objetivos con los que partimos: la colaborar en la recuperación de juegos y cultura tradicional e integrar a la Universidad en la vidad de la ciudad y viceversa” pero sobre todo, "fomentar el aprendizaje personal, la motivación para vivir de forma activa y positiva y potenciar las relaciones intergeneracionales, demostrando ante todo sus beneficios individuales -tanto para las personas mayores como para la juventud- colectivos y sociales”.

 

En la actualidad, añade la responsabel de Ategal, "nadie duda de dichos beneficios”, como se refleja en estudios e informes, incluso internacionales, que los avalan. En ese sentido en Ourense las XI Jornadas están adquiriendo tanto éxito entre los alumnos mayores de Ategal, los de la Universidad y los de la ciudad, que, subraya, "no hace falta invitarlos a participar a parte de que antes eramos nosostros, las personas mayores,. quienes desde la organización marcábamos en cierto sentido la dinámica de las jornadas y ahora son las personas mayores las que abanderan y protagonizan todo el ritmo e iniciativas de las actividades”.

 

Y como finalidad importantísima, señala Justo, "logramos que la gente mayor y el resto de los ciudadanos se percaten de que cada uno de los colectivos acaba por adquirir una imagen enriquecida del otro”. "Aún se trata en muchos ámbitos a la personas mayores como ´carcas´, gente pasiva o sin vida y en el otro lado a la gente jóven como descerebrados o apáticos. Son estereotipos, tópicos muy dañiños que este tipo de actividades ayudan a desterrar”.

 

De hecho, concluye, "los que participan en estas jornadas adquieren una forma diferente de valorar la vida, les aporta riqueza vital, les ayuda a valorar a la gente mayor o joven, según el caso, a luchar por la mejora de su calidad de vida, a apreciar el hecho de no vivir solo en casa”. Y asegura que, después de tantos años de encuentros intergeneracionales, "de aquí salieron hasta nietos adoptivos por llamarlos de alguna manera, reflejo de las grandes amistades que se forjan, incluso entre personas de muy diferente edad”, ya sean niños, jóvenes o ancianos.

 

El vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Educación, Xosé Manuel Cid explica que, esta edición se amplió la participación de la jornada con la implicación de los alumnos de Trabajo Social y se le dio más impulso al incluirla como una de las actividades que de la Semana de Promoción Social de la Universidad que celebra el Campus de Ourense.

 

Cid asegura que las jornadas sirven para "llevar a la juventud a la vida de los mayores y viceversa, rompiendo barreras y estereotipos, fomentando el conocimiento de la vida de la gente de otras generaciones, compartiendo distintas formas de ver la vida” y, especialmente, matiza, "estos encuentros sirven de herramienta útil para interactuar y confraternizar a los mayores con los jóvenes” y cumplir ciertos objetivos como "la integración de la vida universitaria en la ciudad y la recuperación de la cultura y los juegos populares, así como su transmisión entre la juventud”.

 

Por último, afirma, "tenemos la gran ventaja con estas jornadas de que se realizan de una forma muy lúdica y atractiva, otorgándole gran dinamismo a la vida de unos y otros”.

 

Las personas mayores, ya sean autónonomas como dependientes, ya vivan en sus casas, utilicen centros de día de Galicia o residencias para tercera edad gallegas, pueden beneficiarse de actividades intergeneracionales.