03/12/2011

COPAGO Y LEY DE DEPENDENCIA EN A CORUÑA

Aunque la Ley de Dependencia pretendió la universalización de los servicios de forma que la capacidad económica dejase de ser un obstáculo para el acceso al sistema público, para conseguirlo sometió a copago los servicios que se prestasen a través de la misma.

Este copago pasó desapercibido en servicios en los que ya se hacía participar al usuario en el coste, como en residencias, pero produjo efectos no esperados en otros, como la ayuda a domicilio, que muchos ayuntamientos prestaban de forma gratuíta.  En Marzo de 2010 pusimos en foco en una noticia, según la cual, en Avila, el someter a copago el SAD habia supuesto una bajada importante en la demanda, e incluso, que muchos receptores del servicio renunciasen al mismo.

Ahora, con un cambio de gobierno municipal por medio y enfrentándonos a una situación de crisis sin precedentes recientes, surge de nuevo una polémica con el mismo argumento.  Esta vez en A Coruña.  Allí, el SAD que presta el ayuntamiento, hasta ahora, de forma gratuita, se ha integrado en los servicios de la Dependencia y se ha sometido a copago.  La reacción de la oposición ha sido, según leemos en La Opinión de a Coruña, acusar al nuevo gobierno de aplicar indebidamente la Ley de Dependencia, el argumento: "No hay lujos en este servicio ni obligaciones legales que justifiquen la aplicación del copago en la ayuda a domicilio; en caso de que lo lleve a la práctica, Carlos Negreira será el primer alcalde de la historia en cobrar por este servicio".

Lo cierto es que sí hay argumentos legales para aplicar el copago en el SAD, siempre que se preste a personas dependientes en aplicación de la Ley de Dependencia. Y lo llamativo es que no se haya aplicado el copago antes.

Según la previsión inicial de la LAPAD, el sistema de la dependencia se acabaría financiando a tercios (Estado, Comunidades Autónomas y Copago), la verdad es que el copago no supone ni el 15% del total.  Quizás, si desde el principio todas las administraciones hubiesen aplicado bien la Ley el sistema, aunque profundamente imperfecto, podría haber aguantado algo más de tiempo.

Sería interesante ver qué efectos puede tener esta situación en las residencias de mayores de A Coruña