20/03/2012

EL FINAL DEL SAD GRATUITO

De todos es sabido que, cuando a una familia con un miembro de pendiente, se le ofrece optar entre dinero u horas de ayuda a domicilio, las familias suelen preferir el metálico.  Esto es así aunque el SAD sea gratuíto y se ha puesto varias veces de manifiesto.   Si la ayuda a domicilio, además está sometida a un cierto copago, incluso algunos de los que reciben el servicio prefieren dejarlo, como pasó en Avila en 2010.

Cualuqiera que lea estas reflexiones y conozca mínimamente la Ley de Dependencia se preguntará ¿pero no está sometido a copago el SAD para todas las personas con capacidad económica? es más, ¿no debería ser necesariamente así para garantizar la equidad y sostenibilidad del sistema? Las respuestas son respectivamente "no" y "sí".

La Ayuda a domicilio en Baleares no está sometida a copago porque, aunque está prevista en la LAPAD, es un servicio que prestan los ayuntamientos y cada uno lo hace según su criterio o herencia.  Si en un ayuntamiento tradicionalmente no se cobraba nada al usuario, ninguno de los sucesivos alcaldes se habrá atrevido a tomar una medida impopular como cobrar.  Esa falta de audacia de nuestros gobernantes durante muchos años es una de las causas de que hoy estemos donde estamos.

En Baleares, según leemos en el Mundo, el PSOE está acusando al nuevo gobierno Sospechamos que esconden algo", ha dicho el regidor, quien también ha opinado que "esconden la voluntad de empezar a cobrar por el servicio de la ayuda a domicilioque, según han dicho, históricamente nunca se ha cobrado y atiende a usuarios son de poder adquisitivo bajo.

Todos los sistemas de copago, incluso los que no lo son, como el Euro sanitario que es una tasa, contemplan límites extentos o grupos que no pagan nada por lo que, si se somete a copago un servicio, las personas con poder adquisitivo bajo pagarán muy poco o nada.  Lo sorprendente es que, la previsión de participación en el coste del servicio de atención a la Dependencia contemplado en una Ley que aprobaron PP y PSOE, no se haya generalizado en los cinco años que ésta lleva en vigor.

Allí donde el SAD sigue siendo gratuíto para todos, los que lo prestan y reciben pueden estar convencidos de que las cosas acabarán cambiando.