26/09/2012

5000 BENEFICIARIOS MENOS DE LA LEY DE DEPENDENCIA

La publicación de los datos de aplicación del Sistema para la Autonomía y la Atencion a la Dependencia (SAAD) de Septiembre de 2012 han causado un gran revuelo.  Y una parte importante de esta repercusión ha venido de la mano de la nota difundida por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales que no podía ser más demoledora:

Los efectos de los recortes del Gobierno en la Ley de Dependencia se hacen visibles en los datos oficiales de este mes en la información estadística del Sistema de Atención a la Dependencia. El retroceso es notorio en todos los indicadores: 4.801 beneficiarios menos que el mes anterior, 4.354 solicitudes y 7.953 dictámenes menos, 4.459 grandes dependientes, muchos de ellos personas mayores que sufren demencia, y 2.298 graves dependientes menos que en los dictámenes del mes anterior, 6.1888 prestaciones y servicios menos…. Es obvio que el Sistema se destruye por inanición.

 16 de los 19 gobiernos autonómicos presentan datos negativos con respecto al mes anterior, solo Extremadura y Galicia tiene más beneficiarios, incluso la Comunidad de Castilla y León, que ha sido modélica en el desarrollo de la ley, ha perdido 853 beneficiarios en el mes de septiembre. Aragón retrocede a datos que presentaba en Mayo de 2010. Seguramente lo que ha ocurrido es que estos beneficiarios han fallecido y ni siquiera de ha destinado el ahorro que eso supone para dar esa prestación o servicio a una de las 239.097 personas que se encuentran en el "limbo de la dependencia”, esto es personas a las que se les ha reconocido el derecho pero no se les ha dado ninguna prestación o servicio que le corresponde. Esto indica que ni siquiera se mantiene la tasa de reposición, es decir se atiende a los que están en el Sistema (recortando las prestaciones, reduciendo horas de servicio, y aumentando el copago) pero los que están en la lista de espera o los que pudieran venir no se les garantiza el derecho. Es similar a que se tomase la decisión en un hospital de atender a los que están ingresados pero conforme vaya habiendo altas o defunciones, la cama ocupada que queda libre se cierra y no se le atiende a alguien que está en urgencias o en su casa esperando una intervención susceptible de ser ingresado.

El único dato positivo es que la lista de espera baja en 3.252 personas, pero es un espejismo estadístico ya que no han sido incluidos en el sistema sino que probablemente fallecieron en ese mes sin haber sido atendidos por el Sistema de la Dependencia.

El impacto sobre el empleo de estos indicadores se traduce en una pérdida de cerca de 1.000 puestos de trabajo en este mes. Un mes en el que ya se ha aplicado la reducción de un 15% de la prestación de cuidadores familiares y se ha dejado de cotizar en el convenio especial de la seguridad social por las 177.348 cuidadores/as familiares (93% mujeres).

El destrozo total del sistema se vislumbra tan evidente que solo caben dos valoraciones posibles: o se trata de una demolición cruel y calculada de la Ley de dependencia o bien se ha cometido una torpeza de tal calibre que exigiría la dimisión de más de un responsable ministerial.

Como suele suceder, las monedas tienen dos caras y, en una reunión organizada recientemente por el grupo Senda El secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno ha dicho que cuando ellos llegaron al gobierno "Las Administraciones habían gastado 2.700 millones de euros más de lo estimado; había 400.000 dependientes más de los previstos, de ellos 225.000 grandes dependientes; y la deuda a la Seguridad Social por los cuidadores en el entorno familiar ascendía a más de 1.000 millones de euros”. Como consecuencia, actualmente hay más de 300.000 personas que están a la espera de recibir servicio o prestación.
 
Por otra parte, y en contra de lo dispuesto en la Ley, el secretario de Estado ha recordado que se primó la prestación al cuidador familiar en detrimento de la vinculada al servicio profesional. De esta manera, tampoco se ha cumplido con las expectativas en cuanto a la creación de empleo: "Se estimó una generación neta de puestos de trabajo de más de 262.000 personas, pero finalmente solo se contaron 110.841; es decir, 152.000 empleos menos de lo previsto. En cambio, los cuidadores familiares han superado las 179.000 afiliaciones a la Seguridad Social”.

A partir de aquí, que cada no saque sus conclusiones.