12/11/2008

AMRTE RECLAMA MÁS FINANCIACIÓN PARA LA LEY DE DEPENDENCIA

AMRTE defiende la capacidad del sector para continuar invirtiendo y generar más puestos de trabajo

"Necesitamos profesionales de distintas categorías laborales, como médicos
y enfermeras, que no existen en el actual mercado laboral", dice el presidente
de la Asociación, Ignacio Fernández-Cid

El número de personas mayores y/o dependientes va en aumento, al igual que la confusión sobre el futuro de la Ley de Dependencia, a juzgar por la ralentización en su aplicación y la falta de acuerdo en temas tan importantes como el copago o el sistema de acreditación. Por ello, la Asociación Madrileña de Residencias y Centros de Día de la Comunidad de Madrid (AMRTE) considera que el sector asistencial se enfrenta a una difícil situación social y profesional. No obstante, AMRTE defiende la capacidad que tienen sus empresas asociadas para continuar invirtiendo y generando puestos de trabajo. "Nosotros debemos dar servicio a las personas que tienen reconocido su derecho por la Ley de Dependencia. Como contrapartida, las administraciones central y autonómicas deben inyectar dinero al Sistema de Dependencia", explica el presidente de AMRTE, Ignacio Fernández-Cid.

(Madrid, 12/11/2008). A 31 diciembre de 2007, en la Comunidad de Madrid hay unas 48.000 plazas residenciales entre públicas y privadas. Según fuentes consultadas por AMRTE, se estima que en los dos próximos años la oferta de nuevas plazas crecerá un 3%, que llegará al 5% en los siguientes. Como consecuencia, en 2015 la Comunidad de Madrid contará con más de 68.000 plazas residenciales, lo que supondría la creación de 9.800 puestos de trabajo. En cuanto a los centros de día, existen actualmente 9.400 plazas y se prevé la creación de otras 5.500 más, lo que supondrá 1.375 nuevos puestos de trabajo que, sumados a los actuales, alcanzarían un total de 11.175 empleos. A estas cifras, habría que añadir los puestos de trabajo que se están creando en asistencia domiciliaria, muy intensivo en profesionales, y teleasistencia.

Como consecuencia, asegura Fernández-Cid, "necesitamos profesionales de distintas categorías laborales: gerocultores, cocineros, personal de limpieza y mantenimiento, administrativos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, etc. Pero, sobre todo, médicos y enfermeras, dos profesiones que no existen en el actual mercado laboral". Para ello, una de las propuestas de AMRTE es impulsar la licenciatura de mayor número de estos especialistas sanitarios creando, por ejemplo, más plazas universitarias. Pero hasta que las nuevas promociones lleguen al mercado laboral, "tendremos que buscar a estos profesionales fuera de nuestro país. Sin embargo, la tendencia de reducir los contingentes de profesionales extranjeros podría acabar con nuestras esperanzas. ¿Cómo va a prosperar entonces el sector si, a pesar de continuar con nuestras inversiones, no va a haber personal que trabaje en los diferentes servicios?", se cuestiona el presidente de la patronal madrileña.

Si en los próximos años se van a crear 20.000 nuevas plazas y cada una tiene un coste de 60.000 euros, el sector privado va a realizar un esfuerzo inversor de 1.200 millones de euros. "Sin embargo, los precios de concertación son irrisorios (entre 40€ plaza/día IVA incluido y 72€ en función de la comunidad autónoma) y nos cuesta demasiado tiempo recuperar la inversión y más aún comenzar a obtener ganancias", explica Fernández-Cid. Por otra parte, además de la evidente generación de riqueza, el sector también es consumidor de alimentación, energéticos, textiles, construcción, muebles, maquinaria, elementos de transporte, etc. "Pero, con las restricciones financieras que existen actualmente, ¿cómo vamos a obtener recursos para invertir en nuevos centros?", indica.

Por otra parte, el presidente de AMRTE asegura que la coordinación sociosanitaria es insuficiente. Como consecuencia, "vemos cómo se duplican los costes sanitarios que al final tiene que abonar el propio cliente. Incluso, algunos usuarios llegan a pagar un servicio médico por tres vías: seguro privado, coste de la residencia y el sistema público de salud, a través de las cotizaciones pagadas a lo largo de su vida. Las empresas asociadas a AMRTE ahorran mucho dinero al Sistema Público de Salud, pero el consejero de Sanidad ni siquiera quiere recibirnos".

Estas y otras cuestiones, como la definición del copago, la acreditación de los centros o la necesidad de un mapa de recursos, se abordarán en el II Congreso Regional que AMRTE organiza en IFEMA, el 27 de noviembre, en el marco de ORTO-PRO CARE ESPAÑA 2008, que tiene lugar del 27 al 29 de noviembre. "Consideramos prioritaria la celebración del Congreso, donde entre todos intentaremos esclarecer los problemas a los que hoy día se enfrenta el sector. El Congreso espera convertirse en un foro de discusión indispensable, donde participarán y aportarán su experiencia responsables políticos, profesionales y empresas", adelanta Fernández-Cid.