16/05/2007

ARGENTINA: CADA VEZ MÁS ESPECIALISTAS EN ENVEJECIMIENTO

EN ARGENTINA CADA VEZ MÁS PROFESIONALES SE ESPECIALIZAN EN ATENCIÓN A LA VEJEZ

Cada vez son más los profesionales argentinos que estudian posgrados de gerontología, una especialidad que crece a la par de las estadísticas que indican que en 2020 los adultos mayores en el país serán 7.000.000, afirmaron hoy expertos en el tema.

Se trata de arquitectos, musicoterapeutas, trabajadores sociales, médicos, kinesiólogos y psicólogos que se especializan, una vez recibidos, en atender las demandas de la tercera edad.

Los especialistas advierten que Argentina es el tercer país latinoamericano, después de Uruguay y Cuba, con más ancianos entre su población: las últimas estadísticas censales indican que el 13,4% de los argentinos tiene más de 60 años.

"Hay un aumento en la población adulta y hay un cambio en la mirada sobre la vejez", afirmó el psicólogo Ricardo Iacub, titular, recién concursado, de Psicogerontología, la única materia de grado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) sobre tercera edad.

Iacub dirige junto a Luisa Acrich de Gutmann un posgrado de gerontología en la UBA que en los últimos años, dijo, aumentó considerablemente la matrícula.

"Hay más viejos y hay más necesidades específicas para atender", señaló Iacub y explicó que las personas mayores tienen problemáticas propias de la edad como las depresiones vinculadas al paso del tiempo, el envejecimiento del cuerpo, la independencia de los hijos y el cese de la actividad laboral.

"Lo que antes era una práctica intuitiva, ahora se volvió un saber altamente especializado", indicó el especialista y advirtió que la medicina "no está preparada para la tasa de natalidad actual".

"En los próximos años -dijo-, vamos a tener cantidades similares de chicos y de viejos, y en las facultades de Medicina se siguen formando pediatras y no geriatras".

Según la médica Romina Rubin, miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGYG), la medicina abocada a la tercera edad es una especialidad nueva, que todavía no se integró a las carreras de grado como la pediatría.

"Recién este año se aprobó como una rotación dentro de las últimas materias de medicina de la UBA", informó Rubin, pero agregó que en el área de posgrados de la SAGYG, la matrícula del último año creció entre un 10% y un 15%.

"La geriatría no es como la atención clínica habitual, porque las enfermedades se presentan de manera distina en los adultos mayores", explicó Rubin y destacó que a diferencia de sus colegas, los geriatras tienen una "mirada multidisciplinaria" sobre un paciente que generalmente, presenta muchos síntomas.

La intervención de un geriatra frente a un paciente internado por fractura de cadera, por ejemplo, contempla una entrevista para saber los motivos de la caída y si el ambiente donde vive el adulto mayor, está adaptado a sus necesidades o presenta riesgos, algo que no siempre es tenido en cuenta por radiólogos o clínicos.

Al igual que en la psicología y en la medicina y en ámbitos más afines a la tercera edad como la musicoterapia y la kinesiología, en la arquitectura, la gerontología también gana espacios, tanto en las carreras de grado como en los posgrados, bajo el concepto de "accesibilidad".

"Los ambientes accesibles suponen la eliminación de barreras arquitectónicas, urbanísticas, del transporte y la comunicación", explicó el arquitecto Eduardo Schmunis, director del Centro de Investigación y Asesoramiento para el Hábitat Gerontológico de la Sociedad Central de Arquitectos.

"No es algo específico para la tercera edad porque los espacios accesibles son para todas las personas pero la beneficia, porque alrededor del 40 por ciento de los mayores de 65 años, tiene una discapacidad", agregó.

Ambientes bien iluminados, escaleras con barandas a ambos lados, alfombras fijas, rampas que facilitan el desplazamiento de las sillas de ruedas e inodoros de entre 50 y 52 centímetros de alto son algunas de las caractarísticas de estos "espacios accesibles" que diseña la nueva arquitectura.

Para Schmunis, estas adaptaciones constituyen un "reflejo de la evolución social, porque el número de adultos mayores en el mundo cada vez es más grande", concluyó.

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