22/08/2006

ASTURIAS PUBLICA LA LISTA DE PRECIOS DE LAS RESIDENCIAS

PRECIOS DE LAS RESIDENCIAS EN ASTURIAS

 

Esta noticia aparecida en el periódico digital La Nueva España el 11 de agosto nos puede hacer reflexionar sobre la forma en que algunas comunidades autónomas tratan a las residencias, especialmente a las privadas y en qué peculiar forma actúan las propias administraciones.

Según la noticia, desde 1991 la administración Asturianta tenía la obligación de publicar la lista de precios que cobran las residencias públicas y privadas, cosa que hasta ahora no había hecho. O sea, durante quince años dicha administración ha venido incumpliendo impuniemente un precepto normativo. Ahora ha exigido a todas las residencias que comuniquen sus precios y, a las que no han hecho la comunicación en el plazo que ha decidido la administración "se les abrirá un expediente".

Según el artículo que reproducimos, los precios en residencias privadas oscilan entre 500 Euros al mes (todo incluido) a 2.769. La media, según la consejería es de 1.100 Euros al mes.

Dejando a un lado la inutilidad de esas comunicaciones de precio (debido a que, como se ha visto en otras comunidades, los precios máximos que se comunican sirven como algo meramente indicativo y no verdaderemente representativo de la realidad), sorprende que, después de quince años incumpiendo se abra un expediente sancionador a quien incumple por unos días. (¿Quién dijo aquello de "haz lo que yo diga, no lo que yo haga"?).

La Consejería de Vivienda y Bienestar Social, que tutela Laura González (IU), ha obligado a que se cumpla la ley regional de asistencia y protección al anciano, que, entre otros mandatos, recoge que se publiquen los precios en vigor en los diferentes establecimientos y recursos de la región, tanto públicos como privados. «Pese a que la ley es de 1991, nunca hasta ahora se había conseguido publicar esa lista. A nosotros nos parece significativo para el conocimiento de muchas familias de la región», apuntó el lunes, en Gijón, Ángel González, viceconsejero de Bienestar Social.

El objetivo no se ha logrado al 100 por ciento, ya que, de las 221 residencias que están en funcionamiento, autorizadas por la Consejería, fueron muchas las que no cumplieron con los plazos de comunicación de precios. A todas ellas «se les abrirá expediente», informó González, de visita el lunes en la Feria, en el día de la tercera edad.

En el registro del concejo de Gijón se computan 80 centros residenciales (el doble que Oviedo, segundo concejo con más establecimientos) y, de ellos, 26 no aportaron datos de tarifas. Con respecto al resto, la media entre precios mínimos y máximos comunicados por cada establecimiento -las variables de tasas son múltiples, en función de habitación doble, con vistas, por servicios...- arroja una estimación de 1.100 euros por plaza y mes. La tasa más alta en Gijón la declaró un centro de élite del entorno rural que tiene como precio máximo 1.916 euros al mes. La mínima (en la red privada) corresponde con un centro urbano que cobra a sus residentes entre 500 y 750 euros. Pero es un caso puntual, ya que la inmensa mayoría de las residencias tiene precios fijados (según lo comunicado a la Consejería) entre los 900 y los 1.200 euros.

A escala regional se destaca un centro ovetense que declaró un precio máximo (con todas las tasas incluidas) de 2.769 euros mensuales, casi medio millón de pesetas.

Al respecto de esos precios el viceconsejero de Bienestar Social, Ángel González, y el gerente de Establecimientos Residenciales de Ancianos (ERA) recordaron que en la red pública se dan situaciones de «gratis total» (en función de las rentas de los residentes) y de precio máximo. Sólo el 22% de las personas que ocupan una plaza en una residencia pública paga el precio entero que marca el ERA, que es de 963 euros. Pero la media que pagan los residentes (ya que lo hacen en función de su nivel de renta, y nunca se les retiene más del 75% de su pensión) es de 440 euros. Y todo eso, «pese a que el coste real por plaza en nuestros centros es de 1.200 euros; así que, entre lo que la gente paga y lo que realmente cuesta el servicio que se ofrece, media un abismo», indicaron.
Los dirigentes, de IU, advirtieron de que Asturias «tiene las tarifas más baratas de todo el país por plaza pública», y criticaron el «populismo absurdo que llevó a otros gobiernos a mantener congelados durante años los precios, sin subir ni siquiera el IPC. Algo a lo que hemos tenido que hacer frente nosotros con dos incrementos seguidos (también para el próximo año, hasta situar la tarifa máxima en unos mil euros)», apuntó González, firme defensor de que «quien no tiene patrimonio debe tener el recurso gratuito a su disposición, pero quien tiene ingresos puede hacer frente a esos pagos porque, si no, recaen en la sociedad». Con respecto a los precios privados que se han puesto de manifiesto con el desglose regional, González señaló que demuestran que «nuestras tarifas, teniendo en cuenta que tenemos ratios de personal más altas y más servicios, son muy competitivas». Y también quedó claro que el sector de la geriatría, para algunos empresarios, puede ser un buen negocio.