03/11/2005

CÁMARAS EN RESIDENCIAS GERIÁRICAS LUCES Y SOMBRAS

CÁMARAS EN RESIDENCIAS GERIÁTRICAS: LUCES Y SOMBRAS

 

No puede decirse que el hecho de instalar cámaras en residencias para que los familiares puedan ver a sus seres queridos sea algo nuevo. De hecho, en Septiembe de 2000 ya hablamos de un caso en el que el director de la residencia bromeaba indciando que era algo así como "la casa del gran hermano".

Lo que ha sucedido ahora es que, en Málaga a raíz de algunos escándalos que pusieron en duda el buen nombre de todo el sector, algún empresario ha optado por instalar cámaras contectadas a internet permitiendo que los familiares puedan contectar, a través del uso de una contraseña, a las actividades del centro. Según los propietarios de la residencia, esta iniciativa da transparencia y permite la supervisión constante evitanto que puedan ocurrir irregularidades (Ver artículo). Esto es algo que se hace con éxito en guarderías.

Lo que no llega a decirse en la noticia es que, a diferencia de las guarderías, en las que los padres ostentan la patria potestad de los niños, en una residencia, el titular del derecho a la intimidad es la persona mayor, de forma que la instalación de cámaras y el hecho de poder ser visto por los propios familiares y por los de los otros residentes es algo que debería ser autorizado por cada uno de los residentes debiéndose delimitar claramente las zonas en las que filman las cámaras y en las que no.

Puede servir de ejemplo de las consecuencias legales y éticas que comporta la instalación de cámaras la polémica suscitada en Málaga por la instalación en el centro de la ciudad de cámaras. En ese caso se ha contado con la autorización del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y la crítica de algún partido político. (Ver artículo)