16/04/2012

CAMBIOS EN LA VALORACIÓN Y EN LAS AYUDAS DE LA LEY DE DEPENDENCIA.

Sólo el 26% de los grandes dependientes es atendido en residencias. Mientras que el resto es atendido en su domicilio y la mayoría al cuidado de sus familiares, cuando necesitarían el cuidado de profesionales.  Esto es un claro incumplimiento de la letra y el espíritu de la Ley que pensó en las prestaciones económicas como algo excepcional.

Ahora que el gobierno, se ha planteado modificar la Ley, uno de los aspectos que va a intentar es el aligeramiento de la burocracia  puesto que es un lastre para el sistema. Un ejempo: Si los dos niveles en que se dividen los grandes dependientes (nivel II y nivel I) tienen prácticamente las mismas ayudas ¿por qué mantener dos niveles?. Ana Mato opina que es necesario simplificar los trámites, de modo que los dos niveles en que se divide cada uno de los tres grados puedan eliminarse. De este modo se simplificaría la burocracia y se ganaría tiempo, fundamental cuando se trata de dependientes graves porque empeoran rápidamente. Por otro lado, esto supondrá una rebaja en la prestación de estas ayudas puesto que todos los dependientes pasarán a tener un nivel inferior, y en consecuencia sus ayudas serán menores. Los grandes dependientes en su nivel más bajo pasarán directamente a dependientes severos y éstos pasarán al nivel de los moderados. En consecuencia los moderados saldrán de la ley.

Todo ello debe debatirse con las comunidades autónomas, pero lo cierto es que se mostrarán muy a favor puesto que reducirán las ayudas y esto en momentos de déficit financiero por parte de todas las comunidades, resultará un alivio.

Teniendo en cuenta que sólo el 26% de los grandes dependientes están en residencia y que casi el 46% son cuidados por los familiares. El Gobierno quiere que estos familiares que en su mayoría están las 24 horas al cuidado del familiar dependiente, tengan una formación adecuada.

El Gobierno propone también ajustar las prestaciones a las necesidades verdaderas del dependiente. Es decir, determinar la situación económica del usuario y su aportación. Un sistema de Copago que será dispar entre las comunidades.

Más información:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/04/15/actualidad/1334519868_802559.html