05/11/2012

CANTABRIA: UNA RESIDENCIA CON CALIFICACION ENERGETICA A

El centro de atención a la dependencia Virgen de Valencia, situado en Puente Arce (Piélagos, Cantabria), perteneciente al Grupo Calidad en Dependencia, ha recibido recientemente la calificación energética “A”. “Se trata del primer edificio que alcanza la máxima eficiencia energética en Cantabria y la primer residencia en España”, asegura el gerente de la compañía, Rubén Otero. Su obtención forma parte del Plan de Acción 2008-2012 de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España (PAE4+) y se ha llevado a cabo en cooperación IDAE- Gobierno de Cantabria.

Residencia Virgen de ValenciaEl certificado de eficiencia energética es otorgado por un técnico habilitado para la realización de proyectos de edificación o de instalaciones térmicas y cuenta con el reconocimiento conjunto del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y del Ministerio de Vivienda. Calidad en Dependencia contrató una auditoría energética a la empresa Tainsa, especializada en diseñar y asesorar sobre cómo conseguir la máxima eficiencia energética.

“Las principales razones que nos motivaron a certificarnos son, fundamentalmente, dos. En primer lugar, porque supone ahorro energético en las facturas de la luz, el agua, el gas, etc., ofreciendo al residente la misma o mayor calidad de las instalaciones. En segundo lugar, por el medio ambiente, debido a que un edificio así proyectado reduce las emisiones de CO2 a la atmósfera, influyendo notablemente en la reducción del impacto ambiental”, subraya Otero. 

Para su obtención, el centro ha tenido que realizar mejoras en los cerramientos, aumentando el aislamiento térmico, así como la instalación de marcos y vidrios de menor transmitancia térmica y factor solar, paneles solares en cubierta, iluminación LED de alta eficiencia energética e instalación térmica de alto rendimiento.

Además, Virgen de Valencia ha demostrado que cumple con unos requisitos mínimos establecidos en el Código Técnico de la Edificación (CTE), tales como:
• Las calidades constructivas de los componentes de fachada, suelo y cubierta, por un lado, y de los marcos y vidrios que forman parte de la envolvente del edificio, por otro.
• La instalación de iluminación.
• Las instalaciones térmicas en función del uso y del servicio del edificio.

Tener esa certificación implica “que disponemos de un indicador claro de que el consumo de nuestro edificio va a ser mucho menor que el de otro edificio tipo que cumple con la normativa, pero no presenta los cambios que le otorgan ser eficiente. Estas mejoras suponen un aumento en el presupuesto del edificio, debido a que tienen un precio mucho mayor que las convencionales, pero este gasto se amortiza en pocos años, debido al ahorro que se produce en las facturas. Además de contribuir a reducir el impacto ambiental del edificio”, concluye el gerente de Calidad en Dependencia.