25/05/2012

CÓMO LA LEY DE DEPENDENCIA GENERA PARO EN ASTURIAS

Cuando se promulgó la Ley de Dependencia se hablaba mucho de los miles de puestos de trabajo que se generarían y de cómo iba a aumentar la calidad de los servicios.

Uno de los muchos defectos de la Ley es el de no establecer de forma clara una preferencia por los servicios profesionales, ya que, aunque nominalmente sí existe, el hecho de que en la práctica es potencie la prestación económica para el cuidador familiar deja sin contenido  esa preferencia.

La conclusión la leemos en boca de Ana Gil, presidenta de la patronal asturiana ASACESEMA en el periódico El Comercio «Todas las inversiones hechas ante las perspectivas creadas por la Ley de la Dependencia desembocaran en numerosos despidos y cierres de empresas».

Vale la pena leer la noticia en la que se van desgranando los problemas: El hecho de que el 46% de las prestaciones reconocidas sean las del cuidador no profesional (algo que la Ley define como excepcional), el hecho de que un 15% de las plazas en residencias estén vacías, algunas porque los familiares se llevan al dependiente a casa para cobrar la ayuda.

Sorprende que en la noticia no aparezca un factor que, a priori parece que podría afectar y es la peculiar situación político administrativa del Principado donde se lleva casi un año en una posición no muy favorable a la toma de decisiones.