20/04/2016

Cuidar a un familiar con demencia afecta en todas las facetas de la vida

A veces, las personas que dedican muchos años al cuidado de un familiar con demencia o alzhéimer suelen pagar un alto coste personal: en su salud, en su economía o en sus relaciones personales.

Normalmente son mujeres las que se ven obligadas, o así lo deciden, aabandonar su vida laboral y dedicarse de forma íntegra a su familiar, en unas circunstancias que exigen una vigilancia continua de la persona en muchos casos, que se incrementa con el paso del tiempo y el avance de la dependenciaque supone sufrir una enfermedad degenerativa de la mente.

Cuidado a personas con demencia senilEl cuidado integral, en muchas ocasiones sin ayuda, 24 horas al día, siete días a la semana, ocasiona un cambio de vida que resiente todos los aspectos personales.

La solución de una residencia geriátrica muchas veces es algo que la familia no se puede permitir y las listas de espera para acceder a una pública o una plaza concertada no facilitan las cosas. También, muchas veces intervienen sentimientos de culpa o condicionantes culturales que llevan a cuidar de la persona con dependencia más allá de lo que permiten las fuerzas.

Cuando la persona dependiente fallece, tampoco se abre un panorama muy halagüeño. Los cuidadores que han pasado largos años fuera del mercado laboraltienen dificultades para su reinserción y, por otro lado, la oportunidad que se abría de cotizar los años que durara la situación de cuidado, hecho que favorecía sobre todo a las mujeres, las más vulnerables y con pensiones más bajas, el gobierno del PP la eliminó.

Es importante para estar personas aprender a delegar y a pedir ayuda. Es fundamental conocer a qué prestaciones se tiene acceso que, aunque disminuidas pueden aliviar la situación. También es importante que se apoyen en asociaciones, donde conocerán a personas en su misma situación, tendrán oportunidades de formarse y podrán acceder a información que les ayude.

Como hemos dicho en numerosas ocasiones, cuidar al cuidador no es una bromacuando se trata de quienes están a cargo de personas con grandes necesidades. Los recortes en dependencia han supuesto empeorar la calidad de vida de las personas mayores y de sus familias cuidadores. Es preciso conciencia a la sociedad de la necesidad de revertirlos.

También es importante apoyar emocionalmente a los cuidadores, de manera que sientan que dejarse ayudar es importante y que, cuando llegue el momento de ingresar a la persona en una residencia de mayores, se está haciendo con conocimiento, con amor y con la seguridad de que es la mejor solución para él.

Enlace de interés:

http://www.afalcontigo.es