30/04/2006

DEMASIADAS MUERTES EN LOS SERVICIOS DE URGENCIAS HOSPITALARIAS

¿MUERE EN URGENCIAS QUIÉN MORIRÍA "MEJOR" EN UNA RESIDENCIA?

 

Según una noticia aparecida en El Periódico el 29 de abril: Un 63,4% de los pacientes fallecidos en un servicio de urgencias hospitalario no debería haber estado allí, "porque son pacientes que, junto a su familia, requieren muchos cuidados especiales que ahí no se pueden dar". En los ocho meses se atendieron en urgencias del Hospital del Mar a 53.565 personas, una media vertiginosa de 225 al día. Un total de 145 pacientes murieron.


Una de las ponentes de jornada Morir en Urgencias, la doctora María Luisa Iglesias, directora de urgencias del Hospital de Sabadell, ha afirmado que "debemos concienciar a los médicos de que las urgencias no son el sitio adecuado para fallecer”. La doctora Iglesias se basa en un estudio realizado por el Servicio de Urgencias del Hospital del Mar que analiza los pacientes muertos en urgencias durante el año 2004, y del que se desprende que el motivo de la estancia de más del 37% de los enfermos que ingresan en urgencias es que están pendientes de fallecer. Según Iglesias, este porcentaje debería disminuir por varias razones, entre ellas, porque "en urgencias no se puede facilitar una adecuada ubicación del paciente y además, un 16% fallece en camas compartidas”. Pero actualmente, lejos de disminuir, el porcentaje de muertes en urgencias aumenta paulatinamente año tras año. Así lo ha puesto de manifiesto el doctor Emilio Salgado, del Servicio de Urgencias del Hospital Clínic de Barcelona, quien ha comunicado que la tasa de mortalidad en urgencias se sitúa en el 0’71% (según un estudio realizado en el Clínic, entre 1989 y 1996). "Se trata de un porcentaje bajo, pero va en aumento”.

Razones del aumento de muertes

La doctora Iglesias ha apuntado algunas causas que podrían explicar esta tendencia al alza de las muertes en urgencias y las posibles soluciones que se podrán adoptar, teniendo en cuenta por encima de todo ello que existe una institucionalización de la muerte, provocada por un cambio cultural. Así pues, la doctora Iglesias reclama que las unidades de RCP avanzadas extra-hospitalarias asuman la capacidad para enviar a los cadáveres directamente al Instituto Anatómico Forense. Además, señala que sería positivo potenciar el PADES oncológico en los centros geriátricos y en el domicilio y que las unidades de críticos asuman a los pacientes intubados irrecuperables. A los profesionales de Atención Primaria les objeta que no tomen parte del proceso final de la vida de sus pacientes y a los gestores sanitarios que el personal de enfermería necesitaría más soporte.


Lo curioso de estos datos, presentados en unas jornadas, según lo refleja el Periódico de 29 de abril, es que también se dice que muchas de las personas que mueren en ese servicio deberían haber estado en la residencia geriátrica de la que provenían. ¿No debería quizás abrirse un debate sobre hasta dónde deben llegar los servicios que ofrece una residencia geriátrica? ¿Abusan las residencias de tercera edad de los servicios de urgencia o lo cierto es que muchas más personas que, de haber vivido en sus casas hubieran muerto en urgencia lo están haciendo en realidad en residencias geriátricas?

Noticia aparecida en Acceso.com

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