01/12/2004

DETALLES SOBRE EL FUTURO SISTEMA NACIONAL DE DEPENDENCIA

El mes de Noviembre ha estado repleto de manifestaciones y informaciones referentes al contenido de la futura Ley de la Dependencia, eje central del modelo de prestación de ayuda a la dependencia. Según explicó la Secretaria de Estado de Servicios Sociales, Dña. Amparo Valcarce en el congreso y posteriormente en el seno de las Jornadas sobre el Mercado de la Tercera Edad, el modelo de protección debe ser universal e independiente de los recursos económicos de los pacientes, constituyéndose como la "quinta columna de la Seguridad Social" junto con la cobertura de enfermedad, el desempleo, los accidentes de trabajo y las pensiones. Para que este sistema sea efectivo, se precisará un reconocimiento unitario de los diferentes grados de dependencia de la persona; para ello se aplicarán varemos objetivos recogidos en la norma básica para ser así aplicados de forma homogénea en todo el territorio nacional. Ésta y otras medidas paralelas estarán destinadas a garantizar la calidad de los servicios que se presten a las personas dependientes, y que así sea percibido por éstos.
Otro de los aspectos destacados del proyecto de Ley es el catálogo de prestaciones básicas. Al respecto la Sra. Valcarcel señaló que éste estaría formado por ayudas técnicas, ayuda a domicilio, teleasistencia, centros de día y residencias. Dentro del mismo se pretende anteponer el Servicio de Ayuda a Domicilio como recurso central dado que todas las investigaciones sociológicas conducen a concluir que la persona mayor prefiere permanecer en su hogar antes que recurrir al recurso de la institucionalización. Así mismo remarcó que para poder ofrecer este catálogo es necesario tener presente dos aspectos. Por una parte la necesidad fundamental de ampliar la formación de los profesionales que cubran la asistencia a las personas dependientes; hay que tener en cuenta que en cuestión de tres años la tasa de ocupación se verá incrementada, según estimaciones del Ministerio, en cerca de 350.000 nuevos puestos de trabajo en este sector, femeninos en su mayoría.
Un aspecto destacable de todos los que se han comentado por parte del Gobierno, y en particular por parte de la Secretaria de Estado es la necesaria colaboración entre el sector público y el privado para poder ofertar la cartera de servicios descrita. Para ello es imprescindible un necesario desarrollo del sector privado, tanto la vertiente sin ánimo de lucro como del sector lucrativo.

Por otra parte, el Director General del Imserso, que participó como ponente en las Jornadas organizadas por el Grupo recoletos, al hilo de la actual discusión sobre el contenido del futuro de la Atención a la dependencia en España reivindicó la idoneidad de involucrar a otros organismos públicos para poder atender a las necesidades de las personas dependientes como es el propio Ministerio de Economía. No hay que olvidar que el problema de atención social, por su envergadura actual no deja de ser un importante problema de sostenibilidad económica. Según expresó, en la actualidad existen más de dos millones de personas dependientes, y es obvio que los recursos económicos son limitados e insuficientes para atender a todo este colectivo. Por ello abogó por una concentración de la atención en aquellas personas con grados de dependencia mayores, aludiendo por ejemplo a las personas encamadas, personas con alzheimer en grado muy avanzado etc., percentil que aglomera a casi un millón de los dos millones largos antes señalados.


Ahora bien, y aquí es cuando detectamos conclusiones a todo lo manifestado no exentas de cierta incongruencia al conjugar las manifestaciones de la Sra. Amparo Valcarcel, cuando expone que el recurso prioritario es la atención domiciliaria pues es el más valorado socialmente, conjuntamente con las del Director General del IMSERSO que focaliza como objeto prioritario de la Ley de la dependencia al millón de personas con dependencia severa. ¿ Qué se presupone, que la atención domiciliaria va a atender a las personas con altos grados de dependencia? ¿ No es por definición la atención domiciliaria un "recurso blando" , es decir temporal y destinado a cubrir las necesidades de dependencia leve o moderada? ¿ Qué coste social y económico tiene la atención domiciliaria como recurso "duro"? ¿Qué papel les queda jugar pues al sector de las residencias ?

Si todo lo expuesto hasta la fecha es puesto en marcha sólo podemos concluir que contaremos quizás con un sistema eficaz pero muy lejos de la eficiencia...