27/11/2014

DIMITE ANA MATO COMO MINISTRA

A pesar de haber recibido muchas críticas sobre el desarrollo y aplicación de la Ley de Dependencia y, últimamente por la gestión del Ébola, lo que ha llevado a la, ahora exministra, Ana Mato a dimitir es el haber aparecido en un auto judicial que apunta que fue "partícipe a título lucrativo" de los presuntos delitos de su ex marido dentro de la trama de corrupción conocida como "caso Gürtel".

 

La noticia no ha resultado sorprendente debido a que, cuando fue nombrada como Ministra a finales de 2011, los datos que ahora le ponen en tan comprometida situación llevaban tiempo apareciendo en la prensa.

 

Si bien es cierto que Ana Mato no está imputada (o sea, no se le acusa de haber cometido el delito), sí se indica que se benefició de la trama corrupta, recibiendo presuntamente entre 2000 y 2004 regalos por valor de 31.580 euros, que incluían billetes de avión y tren, alquiler de coches y alojamiento en hoteles de España y del extranjero.

 

Siendo la ministra que tendría que haber convencido a los dependientes (y a la ciudadanía en general) de que las medidas restrictivas que estaba tomando el gobierno en materia de dependencia eran necesarias, el hecho de haberse beneficiado económicamente de la corrupción la situaba, desde el principio, en una situación difícil.

 

Falta ahora por saber quién será el/la nuevo titular del Ministerio.

 

La Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales ha emitido un vitríolico comunicado en el que destacan lo que sarcásticamente reconocen como "logros" de Ana Mato como ministra:

 

  • Los continuos y graves recortes en materia de Atención a la Dependencia, que era el principal avance de las últimas décadas en materia de protección social. Ana Mato fue la responsable, entre otras medidas, de la supresión del nivel acordado de financiación, que ha dejado exiguas a las Comunidades Autónomas en la atención a la dependencia; de la reducción del 15% del nivel mínimo de financiación del Sistema; de suprimir la seguridad social de los/as cuidadores/as familiares con cargo al Estado, de retrasar la incorporación de los/as dependientes moderados al Sistema hasta 2015, de establecer un periodo de dos años de carencia para la efectividad de las prestaciones de derecho que se reconocen, haciendo que durante ese tiempo fallezcan muchas personas en situación de Dependencia Severa o Gran Dependencia sin recibir las atenciones que les fueron reconocidas como derecho. Así, su balance no puede ser más negativo: desde que ella asumió el Ministerio y a fecha de hoy, que se produce su dimisión, hay 15.000 beneficiarios menos en el Sistema de Atención a la Dependencia.

 

  • Su contribución a la demolición de los servicios sociales más básicos a nivel local. Redujo en dos terceras partes el presupuesto del Plan Concertado de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales de Corporaciones Locales. Suprimió la financiación de los servicios de teleasistencia por parte del IMSERSO en todo el territorio. Paralizó las medidas de reorganización de la atención a las personas sin hogar que se habían impulsado con la implicación de los principales Ayuntamientos… Estas son algunas de las medidas con las que Ana Mato ha contribuido a la demolición del nivel más básico de protección social de las personas con más necesidades, en su propio entorno de convivencia, en sus Ayuntamientos y en sus hogares. Y ha culminado su contribución participando en la pérdida de competencias locales en materia de servicios sociales que consagra la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de las Administración Local, sin defender en ningún momento la importancia de estos servicios en unos momentos tan críticos para las más de 8 millones de personas que son atendidas anualmente en los mismos, en situaciones de grave necesidad. La partida que contemplan los Presupuestos Generales del Estado para 2015, para financiar estos servicios sociales básicos de los Ayuntamientos, asciende a la increíble cantidad de ¡3 € por persona y año!.

 

 

Leer opinión de Josep de Martí