Disfagia y personas mayores

07/05/2026

La disfagia se presenta a cualquier edad, pero es más común en las personas mayores, puede presentarse de forma ocasional y no requiere tratamiento, pero cuando es persistente se convierte en una enfermedad grave que requiere tratamiento de forma urgente. Las causas por las cuales se presentan problemas para deglutir el alimento varían. Pero es importante conocer la causa para un tratamiento adecuado.

La disfagia puede ser Orofaríngea, es frecuente en pacientes que padecen un trastorno neurológico, por ejemplo, en la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, accidentes cerebrovasculares y en traumatismos craneoencefálicos severos. Algunas personas mayores sanas, pueden experimentar cambios fisiológicos que alteran la estructura del mecanismo de la deglución.

La Disfagia esofágica se manifiesta como la sensación de que los alimentos se pegan o quedan atascados en la base de la garganta o en el pecho después de haber tragado el alimento. Las causas pueden ser muchas, sin embargo, lo más frecuente es el reflujo gastroesofágico, se debe al daño que sufren los tejidos esofágicos provocado por el ácido estomacal que se acumula en el esófago, puede provocar espasmos o cicatrices y estrechamiento de la parte inferior del esófago.

La disfagia puede desencadenar otros problemas de salud, entre los más frecuentes son la neumonía por aspiración, atragantamiento, desnutrición, pérdida de peso, deshidratación y más probabilidad de hospitalización. La disfagia también afecta la vida social, la parte psicológica, miedo, ansiedad, vergüenza. Mermando la calidad de vida de la persona.

Entre los signos y síntomas   que se presentan en la disfagia.

  • Dolor al tragar
  • Imposibilidad de tragar
  • La sensación de que la comida se atasca en la garganta o en el pecho o detrás del esternón
  • Babeo
  • Ronquera
  • Regurgitación
  • Acidez estomacal frecuente y alimentos o ácido estomacal que vuelve a la garganta, dejando una sensación de ardor en la garganta.
  • Tos o arcadas al tragar

Para prevenir algunas de estas situaciones se recomienda.

  • Comer de forma lenta, masticar bien los alimentos
  • En el caso de pacientes con movilidad reducida se recomienda, bocados pequeños y sorbos de líquidos pequeños.
  • Alternar bolos sólidos y líquido para facilitar que pase mejor el alimento al esófago.
  • Ayudar al paciente a utilizar, una taza, caña o cuchara.
  • En pacientes con disfunción neurológica ofrecer el alimento cuando están más alertas.
  • La alimentación debe ser adecuada a las necesidades y situación de salud de cada paciente, el especialista en nutrición dará las pautas para la dieta, de acuerdo con la edad, peso y patologías presentes.

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