La disfagia se presenta a cualquier edad, pero
es más común en las personas mayores, puede presentarse de forma ocasional y no
requiere tratamiento, pero cuando es persistente se convierte en una enfermedad
grave que requiere tratamiento de forma urgente. Las causas por las cuales se
presentan problemas para deglutir el alimento varían. Pero es importante
conocer la causa para un tratamiento adecuado.
La disfagia puede ser Orofaríngea, es frecuente
en pacientes que padecen un trastorno neurológico, por ejemplo, en la
enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, accidentes cerebrovasculares
y en traumatismos craneoencefálicos severos. Algunas personas mayores sanas,
pueden experimentar cambios fisiológicos que alteran la estructura del
mecanismo de la deglución.
La Disfagia esofágica se manifiesta como la
sensación de que los alimentos se pegan o quedan atascados en la base de la
garganta o en el pecho después de haber tragado el alimento. Las causas pueden
ser muchas, sin embargo, lo más frecuente es el reflujo gastroesofágico, se
debe al daño que sufren los tejidos esofágicos provocado por el ácido estomacal
que se acumula en el esófago, puede provocar espasmos o cicatrices y
estrechamiento de la parte inferior del esófago.
La disfagia puede desencadenar otros problemas
de salud, entre los más frecuentes son la neumonía por aspiración,
atragantamiento, desnutrición, pérdida de peso, deshidratación y más
probabilidad de hospitalización. La disfagia también afecta la vida social, la
parte psicológica, miedo, ansiedad, vergüenza. Mermando la calidad de vida de
la persona.
Entre los signos y síntomas que se presentan en la disfagia.
Para prevenir algunas de estas situaciones se
recomienda.
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