27/04/2007

EDAD&VIDA ALERTA SOBRE EL DESARROLLO DE LA LEY DE DEPENDENCIA

EDAD& VIDA MANIFIESTA SU PREOCUPACION POR EL DESARROLLO DE LA LEY DE DEPENDENCIA

 

· Las personas en situación de gran dependencia necesitan cuidados especializados y de calidad, que será difícil de garantizar con los cuidadores informales sin una inversión intensiva en formación especializada previa
· El desarrollo de la Ley de Dependencia no llega a definir ni el modelo de atención ni el de financiación de los servicios en su globalidad y de una forma integral.
· La iniciativa privada continúa sin disponer de un marco legal estable para invertir en el sector de atención a la dependencia.

El seguimiento del desarrollo inicial de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia hace temer a la Fundación Edad&Vida por las garantías mínimas exigibles en materia de calidad de los servicios que se prestarán a las personas mayores en situación de dependencia.

Si bien Edad&Vida apoya que las personas en situación de dependencia permanezcan en sus hogares siempre que sea posible, señala que no se deben confundir las bondades de la convivencia familiar y el cuidado informal con el servicio profesional, ya que ello puede comprometer gravemente la calidad de la atención.

Según indica esta Fundación, los cuidadores informales afortunadamente existen y deberán continuar existiendo en el futuro. Pero hoy en día no parece asumible que los cuidados a los mayores en situación de dependencia deban basarse en la buena voluntad de estas personas. No parece por otra parte, según Edad&Vida que su incorporación a precario al mercado laboral, o condenar a las mismas al pluriempleo, dé respuesta a sus legítimas expectativas profesionales.

Edad&Vida felicitó en su momento la aprobación de la Ley de Dependencia, llegando a reconocer públicamente la valentía del Ejecutivo para su definitivo impulso, ya que consideraba que el simple reconocimiento legal de su existencia y de la necesidad de abordarla con los recursos óptimos era altamente positivo. Pero ya entonces manifestó que el marco legislativo era amplio -probablemente demasiado- y que el desarrollo de la Ley acabaría resultando especialmente determinante en cuanto al valor añadido que pudiera acabar aportando.

Incertidumbre ante el desarrollo de la Ley

Tal como señala Edad&Vida, resulta razonable que la Ley en su artículo 18, defina con carácter de excepcionalidad, que cuando el beneficiario esté siendo atendido por su entorno familiar, y se reúnan determinadas condiciones, se reconozca una prestación económica para cuidados familiares. "Si como consecuencia de un desarrollo inadecuado de la Ley, la excepción se convierte en norma,- añade Edad&Vida- los mayores en situación de dependencia pueden acabar siendo cuidados por personas que carezcan de los requisitos profesionales mínimos imprescindibles para garantizar una atención adecuada a sus necesidades". Esta situación contraviene frontalmente uno de los criterios básicos, el de alta calidad, que debe regir las políticas de dependencia según la Unión Europea y que se recoge expresamente en la Exposición de Motivos de la propia Ley.

Este criterio de alta calidad, también se ve amenazado por la ausencia de reconocimiento del derecho a la libre elección, que redundará en una menor calidad del servicio en claro perjuicio para beneficiarios y usuarios, al no promoverse la competencia de la oferta, según manifiesta Edad&Vida.

Este desajuste, al menos inicial, entre la exposición de motivos de la Ley, el propio texto de ésta y el desarrollo de la misma, se traduce en incertidumbre para la iniciativa privada por la ausencia de definición integral del modelo, al no disponer de un marco claro de actuación en el proceso de decisión de sus inversiones. "Resulta inimaginable llegar a cubrir la totalidad de necesidades de las personas mayores dependientes en España sin la participación activa del sector privado" manifesta Higinio Raventós, Presidente de Edad&Vida. La sostenibilidad del sistema (criterio básico también incluido en la Exposición de Motivos de la Ley) exige el establecimiento de unas reglas de juego claras para conocer qué papel jugará el sector privado.

Edad&Vida considera imprescindible el acceso a todo el catálogo de prestaciones contempladas en la Ley, teniendo en cuenta a todas las partes implicadas en la atención a la dependencia, los afectados y sus familias, profesionales y entidades prestadoras. Para ello, reclama el desarrollo integral de la misma, otorgando al cuidado informal el carácter de excepcionalidad previsto.