31/07/2012

EDAD Y VIDA SE POSICIONA SOBRE LA MODIFICACIÓN DE LA LAPAD Y EL IVA

La Fundación Edad y Vida ha hecho público su posicionamiento sobre el reciente incremento del IVA y la modificación de la Ley de Dependencia (LAPAD).  Estas son sus posiciones:

Modificación de la Ley de Dependencia

En cuanto a la Ley de Dependencia, Edad&Vida lleva tiempo pidiendo una revisión de la misma para hacerla más eficaz y sostenible. Por ello, una de las medidas que aplauden es la simplificación de la clasificación de la situación de dependencia con la eliminación de los 2 niveles por grado de dependencia. De esta manera se facilita un proceso que, si bien en un plano teórico parecía diseñado para atender de manera óptima las necesidades de las personas, en la práctica resultaba muy complicado de ejecutar administrativamente. Este cambio debería redundar en una mejora en la eficacia y rapidez de los procesos de valoración, concesión y acceso a las prestaciones.

Sobre el retraso de la entrada en el sistema de las personas con grado moderado de dependencia, para Edad&Vida es hasta cierto punto lógico para favorecer a los que tienen mayores dificultades, a pesar del retraso que ello supone para acceder al apoyo que requiere este grupo de personas. El contexto actual de gravísimas dificultades económicas de las arcas públicas y el hecho de que se hayan superado ampliamente las estimaciones de población dependiente, especialmente de Grado III, que se han duplicado, justifican esta priorización. Asimismo, según los últimos datos del SAAD (1 de julio de 2012), quedan todavía pendientes de asignación de prestación 258.951 personas dictaminadas con Grados III, II y I nivel 2, que son personas beneficiarias con derecho a prestación en estos momentos.

Contribución de los usuarios

Además, con la reducción de la aportación del Estado para la financiación del nivel mínimo de protección, se está trasladando más presión si cabe a las CC. AA., que según nuestro punto de vista, deberán desarrollar la contribución del usuario para poder sufragar los costes de la atención a la dependencia. La reducción de las cuantías máximas de las prestaciones económicas y de la intensidad de protección de los servicios apuntan también a la necesidad de que el usuario contribuya en mayor medida a la financiación de los mismos. En este sentido, la memoria económica de la Ley ya preveía un copago medio del 33%, pero en estos momentos no hay ninguna Comunidad Autónoma que supere el 15%. La Fundación apuesta claramente por la corresponsabilidad del usuario de los servicios de garantía pública, por lo que considera absolutamente necesaria una definición clara y con criterios comunes para el conjunto del Estado sobre los niveles de contribución del usuario, con el objetivo de respetar al máximo la cohesión social y territorial. También les parece esencial la necesidad de fomentar todos aquellos productos de previsión y ahorro que permitan incrementar la capacidad económica de las personas para hacer frente a los riesgos derivados del envejecimiento y de las situaciones de dependencia futuras.

Cuidador familiar


En lo referente a las modificaciones en la figura del cuidador familiar, si bien Edad&Vida es consciente del importante papel que juega en situaciones en las que no existe la posibilidad de acceder a servicios profesionales, aplaude las medidas encaminadas a reducir su peso en el conjunto de prestaciones concedidas, ya que la propia Ley establecía la excepcionalidad de este tipo de prestación que, en la práctica, ha resultado ser la "norma”. Apuestan pues por la profesionalización del sector, hecho que garantizaría una atención de calidad y adaptada a las necesidades de la persona en situación de dependencia, y además generaría empleo.

En principio, todas estas medidas deberían servir para orientar los recursos hacia la profesionalización de los servicios y el desarrollo del sector, que permitirían mejorar la atención y la calidad de vida de las personas mayores, pero las medidas de carácter fiscal y en concreto las modificaciones sobre el IVA no parecen ir en este sentido.

Incremento IVA


En opinión de Edad&Vida, los servicios de dependencia deberían considerarse de primera necesidad y tributar en consecuencia con el tipo impositivo súper-reducido. No pueden compartir que por criterios recaudatorios existan diferentes tipos de tributación sobre el mismo servicio dependiendo de quién lo preste y quién lo compre.  Esto supone un agravio comparativo y de convivencia entre los usuarios que disponen de reconocimiento del servicio concertado y aquellos que están pendientes de resolución u optan por servicios privados.