11/09/2015

Ejemplo de solidaridad de las residencias de mayores de la Comunidad Valenciana

En tiempos difíciles es cuando sale a la luz lo peor y lo mejor de las personas. Sin duda, para los cientos de miles de personas que, hasta hace poco vivían una vida más o menos normal pero se han visto obligados a huir de sus casas dejándolo todo atrás por culpa de la guerra, ahora son los momentos más difíciles de sus vidas.

Mientras vemos como en algunos puntos de Europa se elevan voces de xenofobia e intolerancia, en otros muchas personas se están organizando para intentar dar a los refugiados que huyen, aquello que les gustaría que alguien les diese si algún día se encuentran en esas circunstancias.

La respuesta solidaria de las residencias de mayores de la Comunidad Valenciana

Refugiada anciana de la guerra de SiriaEntre esas iniciativas solidarias La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana (AERTE) ha lanzado el programa AYUDAERTE que pretende colaborar y proponer soluciones para las personas dependientes afectadas por esta grave crisis humanitaria.

AERTE agrupa a cerca de 200 residencias geriátricas y otros servicios de atención a la dependencia en Valencia, Castellón y Alicante, lo que le permite  poner a disposición del Gobierno valenciano, a través de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, unos importantes recursos que puedan ayudar, en la medida de lo posible, en la atención a refugiados en situación de dependencia procedentes de países en conflicto.

También, dentro de la misma iniciativa, AERTE ha puesto en marcha una campaña de recogida de alimentos y material higiénico en cada uno de los centros para destinarlo a las entidades que atiendan a estos colectivos.

Algunos refugiados serán personas mayores en situación de dependencia

José María Toro, director general de AERTE,  lo explica de forma clara, "entendemos que Europa, España y la Comunidad Valenciana deben dar una respuesta rápida y eficaz para acoger a ese gran número de refugiados. Todos tenemos la responsabilidad de colaborar en función de nuestras posibilidades. La empresas que trabajamos en el sector sabemos que realizamos una función social muy importante, cuidar a las personas, y esta es otra oportunidad de volver a demostrar nuestro compromiso con la sociedad.”

Sin duda, entre los refugiados que lleguen habrá personas mayores que necesiten algún tipo de atención lo cual requerirá de un esfuerzo de solidaridad por parte de los países que les acojan.

Toro ha apuntado además "el colectivo de personas mayores con el que trabajamos, entre otros en situación de dependencia, es ya muy sensible en condiciones sociales normales, por lo que entendemos las dificultades que encuentran estas personas en la situación que tienen que afrontar actualmente. Por todo ello, AERTE ha decidido poner en marcha estas actuaciones con la esperanza de que esta iniciativa sea verdaderamente eficaz y ayude a paliar el sufrimiento que están padeciendo todas estas personas”.

Como parece que el flujo de refugiados irá en aumento antes de remitir, iniciativas como la de AERTE, sin duda ayudarán a estas personas que posiblemente hace sólo dos o tres años se habrían negado a pensar que algún día se verían obligados a dejar su vida atrás y huir.

La fotografía corresponde a la noticia aparecida en 2014 sobre una anciana refugiada de la guerra de Siria de 104 años que, gracias a la colaboración de algunas agencias internacionales consiguió reunirse con sus familiares en Alemania.

Si conocer alguna iniciativa solidaria que surja de servicios para mayores (residencias, centros de día, servicios de ayuda a domicilio y teleasistencia), escríbenos y envíanos información para que la difundamos.