10/04/2006

EL IRPF NO FAVORECERÁ A LOS MAYORES QUE CONTRATEN UN SEGURO DE DEPENDENCIA



Durante unas Jornadas Organizadas por Agrupación Mútua, D. Josep M. Via, asesor de presidencia de Edad&Vida cuestionó el tratamiento fiscal que se le pretende dar al tan esperado Seguro de Dependencia en la propuesta de reforma del IRPF y abogó para que se le dé un trato individualizado, como una fuente de ahorro finalista y no de forma conjunta con planes de pensiones como apunta el texto propuesto.

Según el representante de Edad&Vida, la propuesta de reforma del IRPF, propone la eliminación del límite de la aportación, fijada en 8.000 euros al año, y ésta , no beneficiaría a las personas que inicien la contratación de un seguro de dependencia en edades avanzadas. Además el límite deducible no tendría que tratarse conjuntamente con planes de pensiones, sino que debería tener un tratamiento individualizado, como una nueva fuente de ahorro finalista. Por ello pide que se incentive fiscalmente la cobertura de todos los niveles de dependencia, "debido a que la reforma nada más prevé un tratamiento fiscal favorable para la gran dependencia".

Respecto al sistema de financiación de la dependencia, Josep M. Vía propuso un sistema mixto para la cobertura de financiación de la dependencia, en el que participen conjuntamente la Administración y la empresa privada. Según ha señalado "actualmente en el 83% de los casos, las familias, en especial las mujeres, han parado el golpe en los problemas de dependencia de los mayores, evitando así a las diferentes administraciones asumir los graves problemas que esto conlleva".

En España, aproximadamente, el 60% de las mujeres entre 40 y 65 años se dedican a las tareas del hogar. Entre éstas, se encuentran, en muchos casos, el cuidado de personas mayores dependientes, que no pueden valerse por si mismas. Gracias a esta ayuda familiar, las Administraciones consiguen parar el golpe en los problemas de dependencia de los mayores.

Ante ello, el representante de Edad&Vida plantea un seguro de dependencia con financiación mixta, que cubra las necesidades de las personas dependientes. "La financiación mixta, pública y privada, ha de ser suficientemente flexible para adaptarse a las condiciones cambiantes del fenómeno del envejecimiento", por este motivo la participación del Estado ha de ser mayor, cuanto más elevado sea el nivel de dependencia de la persona, y más débil su situación económica".

En su propuesta, propone que este seguro de dependencia se realice en dos tramos. El primero consistiría en una cobertura universal de financiación pública para las situaciones de gran dependencia, para aquellas personas que necesiten un apoyo continuado en las actividades de la vida diaria. En el resto de niveles de dependencia, según el asesor de Edad&Vida, " lo aconsejable sería un sistema de financiación mixto público y privado donde los ciudadanos mediante unos `instrumentos de previsión´ sostenibles, asumirían de forma corresponsable y voluntaria el peso social de la dependencia". Respecto a esto último, también ha propuesto que los ciudadanos que estén dispuestos a mejorar el nivel de cobertura pública, disfruten de incentivos fiscales, al igual que sucede con otro tipo de seguros, como los fondos de pensiones.

Un factor positivo del anteproyecto de ley, según destacó, es el hecho que se hayan tenido en cuenta los instrumentos privados de financiación. "Se han establecido estímulos fiscales para todos aquellos instrumentos de previsión privados finalistas que permitan generar recursos económicos y hacer sostenible el sistema en el futuro", añade Vía.

Por otra parte, según el representante de E&V, debe tenerse en cuenta que el sistema no dará igual cobertura a todos los afectados, y que exigirá un copago de los servicios en función de su renta y patrimonio. Ante ello, propone la posibilidad de promover alternativas de financiación basadas en instrumentos de previsión y ahorro "para que los ciudadanos cambien su percepción y empiecen a prever las necesidades futuras".