06/09/2005

EL RESIDENTE DE VERANO

RESIDENTES DE VERANO

El verano se acaba y con él finaliza, para muchos centros, el periodo de máxima ocupación anual. Cada vez son más los mayores que, por necesidad o por voluntad propia acuden a una residencia en el verano. ¿Qué criterios hacen escoger un centro u otro para pasar las vacaciones?. ¿A qué recurren los mayores que no pueden o no desean acudir a una residencia?

Es una realidad que este sector está creciendo a gran velocidad y consecuentemente la oferta de plazas residenciales es mayor y de más calidad. Como ya hemos comentado en inforesidencias.com en innumerables ocasiones, existe una cierta preocupación en el sector ante los bajos índices de ocupación en algunas partes del país. Todo ello hace que las estancias temporales sean cada vez un bien más preciado para las residencias.

Ahora bien, no sólo la oferta ha evolucionado en los últimos años, sino también la demanda. Cada vez más el potencial residente sabe lo que busca y lo que valora de una residencia, y como generalmente puede escoger, así lo hace. En el caso de las estancias temporales la exigencia de ciertos requisitos o servicios se hace más patente, la ubicación del centro es uno de los condicionantes de más peso. Así por ejemplo, en los últimos años se ha observado un incremento sustancial de la solicitud de estancias estivales en la costa sur levantina. Este hecho está provocado por el desplazamiento hasta estas poblaciones de mayores que habitualmente residen en Madrid, y que, teniendo familiares que veranean en esta costa, no desean estar muy alejados de los mismos o viceversa. Esta tendencia si bien es novedosa en nuestro país no lo es en otras partes de Europa, como ya hicimos eco en una noticia al respecto en el mes de Julio.

También existen otros factores que inciden a lo hora de hacer escoger un centro u otro, si se trata de un centro nuevo o no, el perfil del residente, la tipología de habitación a la que se tiene acceso, y también es una tendencia actual el hecho de si la residencia tiene o no tiene aire acondicionado. Según ha manifestado la portavoz de la patronal AERTE, es una realidad consolidada que cada vez son más las personas que deciden trasladarse a una residencia en verano para huir de los efectos de las olas de calor.

Por otro lado, aunque muchos mayores pasan el verano en una residencia, no todos deciden dar este paso. Ante la marcha de los familiares y cuidadores durante los meses de verano muchos son los mayores que se quedan prácticamente solos durante la época estival. Es por ello que también se ha observado el incremento sustancial de la demanda de teleasistencia. Así por ejemplo, en Andalucía la demanda de esta prestación se duplica durante los meses de Julio y Agosto. Con la teleasistencia se consigue aportar tranquilidad al mayor, y por qué no reconocerlo, al familiar, puesto que con sólo pulsar un botón se tiene la garantía de una respuesta rápida.

FUENTES:

http://www.levante-emv.com/


http://actualidad.terra.es/