19/08/2015

El sexo en la tercera edad es un ejercicio saludable.


 
Pareja de ancianos enamoradosSocialmente parece haber una suerte de tabú en cuanto a la práctica del sexo por parte de las personas mayores y suelen hacerse comentarios jocosos o de censura al respecto, sobre todo si entre los integrantes de la pareja hay una clara diferencia de edad. Sin duda el envejecimiento trae cambios que afectan a la sexualidad. Tanto la menopausia y la andropausia conllevan un cambio de los niveles hormonales, lo que podría justificar el disminución del deseo sexual o la frecuencia de las relaciones sexuales que se da en las personas mayores. También algunas enfermedades y sus tratamientos afectan negativamente. Sin embargo, hay que resaltar que la vida, incluida la sexual, no se acaba con la jubilación. Tanto las enfermedades como los cambios fisiológicos que afectan a la función sexual tienen tratamiento y no deben ser un impedimento para disfrutar de una vida sexual satisfactoria. Es más, una actividad sexual sana aumenta la calidad de vida.
 

Hábitos para tener una vida sexual saludable en la tercera edad

 
Es cierto que el modo de envejecer afectará en mayor o menor medida a la vida sexual. De ahí la importancia de promover un envejecimiento activo y saludable, dando vida a los años y no al revés. Habrá que cambiar algunos hábitos, eso sí, pero se puede y se debe vivir una sexualidad muy satisfactoria. Para conseguirlo se pueden seguir unos pocos consejos que ofrece Sanitas en su web:
 
•  No caer en la pasividad y el aislamiento y mantener una actividad social.
•  Hacer ejercicio físico. El ejercicio moderado es bueno para cualquiera y en la tercera edad es clave para mantenerse en forma. Caminar unos 30 minutos o ir al gimnasio tonifica y ayuda en las relaciones.
•  Eliminar hábitos como el alcohol y el tabaco.
•  Cumplir con los tratamientos para las enfermedades que se tengan.
•  Evitar el estrés.
•  Seguir una alimentación saludable.
•  Consultar con el geriatra cualquier duda o problema que pueda surgir en relación a la vida sexual.
 

La importancia de no renunciar al sexo en la edad madura

 
El coito con penetración es solo una de las posibilidades, conforme avanza la vida puede que sea más placentero buscar otras igual de gratas.Tampoco hay que tener miedo a usar productos para aumentar la erección en el hombre así como para ayudar a la mujer en las relaciones. Para eso debe consultarse con el médico que recetará, si es necesario, lo más adecuado.  
 
El sexo es una parte de la vida, por eso, cuando las personas envejecemos, no debemos renunciar a él, sino seguramente plantearlo de otra manera. Salvo casos extremos de patologías incapacitantes, no existe ejercicio más saludable y barato que un rato de afecto y pasión en buena compañía. Y recordar que no se trata de pretender tener la vida sexual de cuando se era joven, ni de batir ningún récord, sino de dosificar esfuerzos, intensificar la relación de cariño con la pareja y mantener la capacidad de disfrutar.
 
Cuando una persona mayor vive en una residencia geriátrica pueden aparecer barreras formales que pueden dificultar que los residentes puedan seguir manteniendo relaciones.  Por eso, cada vez hay más centros residenciales de mayores que contemplan la posibilidad de respetar los deseos y preferencias de sus residentes, también en este campo.
 
Coincidiendo en el tiempo, acabamos de recibir de la Unión Democrática de pensionistas una guía para el sexo seguro entre personas mayores LGTB, o sea, Gays, Lesbianas, Trasnsexuales y Bisexuales.