12/02/2013

EL SISTEMA DE LA DEPENDENCIA PIERDE 4.500 BENEFICIARIOS

Durante los primeros años de la Ley de Dependencia el número de dependientes cubiertos por el sistema aumentaba de forma exponencial.  Ya el primer año de aplicación se habían reconocido más personas beneficiarias que las que habían previsto en el Libro Blanco de la Dependencia.  La caótica aplicación del sistema durante estos años hizo que apareciesen más personas con alta dependencia que con dependencia moderada (o sea, exactamente lo contrario que habían previsto los expertos al redactar la Ley).

Las personas dependientes esperan y esperan

Ahora parece que hay un plan para reconducir la situación aunque sin reconocerlo.  Por eso, mientras el discurso oficial es que se han corregido algunos puntos de la Ley pero ésta sigue aplicándose, lo cierto es que esas modificaciones, sumadas a la mayor rigidez a la hora de valorar la dependencia, el mayor atraso en el procedimiento y en el pago, hace que lo que ahora tenemos se parezca más bien poco a lo que se entendió que era la LAPAD en 2007.

 

La Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales ha interpretado de esta forma la publicación de los últimos datos del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.

 

Según los datos publicados este mes por el Ministerio, el Sistema de Atención a la Dependencia ha perdido 4.525 beneficiarios, mientras que aumenta el "limbo de la dependencia” a 238.526 (uno de cada cuatro dependientes que tiene derecho a ser atendido engrosa la lista de espera). Los recortes se relacionan con el fallecimiento de los dependientes. La tasa de reposición solo la mantienen cinco CC.AA.

 

Por quinta vez, el retroceso es notorio con respecto al mes anterior: 4.525 beneficiarios menos que el mes anterior, 3.110 grandes dependientes menos, 2.389 solicitudes activas menos que el mes anterior, y 1.296 dictámenes menos, casi cien mil personas pendientes de valoración, 238.526 en el "limbo de la dependencia” –una de cada cuatro que tienen derecho engrosan la lista de espera, recuperando el porcentaje de julio 2012-  y solo cinco Comunidades mantienen la tasa de reposición.  Las estadísticas oficiales demuestran que el Ministerio aplica el "escenario de ruina” al Sistema de Atención a la Dependencia. El Sistema se destruye por inanición. La desatención supone un recorte "ellos” lo llamaran "ahorro” de unos 30 millones de euros cada mes.

 

Decir que se está dejando morir el Sistema de Atención a la Dependencia puede parecer una metáfora pero es la cruda realidad, las estadísticas oficiales desde hace seis meses se relacionan con los fallecimientos tanto de los beneficiarios, como de las personas en situación de dependencia que se encuentran en la lista de espera. Esto indica que al no mantener la tasa de reposición de beneficiarios, bajar las solicitudes, los dictámenes, el número de grandes dependientes, y reducir el número de personas con derecho nos lleva a pensar que el Sistema de Atención de la Dependencia tiene fecha de cierre, cuando hayan fallecido los actuales beneficiarios y los que tienen el derecho reconocido.

 

 Solo en este último mes se han cerrado 494 plazas de residencia, 67 de centro de día, 834 de ayuda a domicilio, 1.488 de teleasistencia… lo que supone el despido de casi un  millar de trabajadores/as del sistema de atención a la dependencia. Además 3.905 cuidador@s familiares han dejado de recibir una ya mermada prestación económica y 1.621 se han dado de baja en el convenio especial de la Seguridad Social.

 

Por otra parte, hay 3.110 grandes dependientes menos que el mes anterior. Se están forzando las valoraciones y revaloraciones para que den un menor grado de dependencia y por tanto reducir el coste ¿O se está dejando de atender a quienes más lo necesitan?. Todo indica que decenas de miles de personas con derecho ya reconocido o que pudieran tenerlo mueran sin ser atendidas. De lo que se deduce que los fallecimientos financian el déficit del Estado y marcan el ritmo del desmantelamiento del sistema de la dependencia.