05/03/2012

ENFERMOS DE ALZHEIMER VUELVEN A CASA POR NO PODER PAGAR LA RESIDENCIA

Uno de los defectos que se han atribuído a la Ley de Dependencia (LAPAD) es del de potenciar que las personas prefieran cobrar la ayuda económica y permanecer  en casa (manteniendo la pensión) en vez de preferir servicios profesionalizados (residencias, centros de día).  Que exista verdaderamente una opción racional no plantearía problema alguno, que personas que no se sienten preparadas para cuidar a su ser querido tengan que sacarlo de la residencia porque su situación económica es tan ajustada que prefieren no hacer frente al copago es otra cuestión que pone en duda la equidad de la Ley.

Otra cuestión relacionada con la anterior la plantea Laureano Caicoya, presidene de Alzheimer Asturias, que explica en El Comercio.es que ya llevan once asociados que renuncian a la plaza en una residencia por no poder afrontar el pago a pesar de que las residencias ofrecen condiciones muy ventajosas.

Cuando el Sr. Caicoya habla de la Ley de Dependencia lo hace en estos términos  una norma que no sólo sufrió un parón en su aplicación en 2011, sino que nunca ha sido especialmente positiva para las personas con alzhéimer. Tanto es así que Laureano Caicoya reitera que «no sólo es que esté parada, sino que para estos enfermos, no llega. No lo hacía antes y, ahora, menos» .  

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