13/04/2012

FRACASO DE LA LEY DE DEPENDENCIA

 

La ministra de Sanidad afirmó ayer 12 de abril que la ley “no ha contribuido a crear empleo sino todo lo contrario”. De hecho se han perdido 8.305 puestos en servicios sociales. Además la ley ha provocado la creación de 17 sistemas distintos de dependencia en las comunidades autónomas produciéndose un desfase entre las previsiones con el número real de dependientes.
Mato quiere acordar con las comunidades una profunda reforma del Sistema de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia para ver que ésta sea viable en todo el territorio nacional.
La realidad es que la ley de Dependencia permitía como excepción las prestaciones económicas al dependiente. Eso favorecía que la familia cuidaba al anciano o dependiente a cambio de las prestaciones económicas de Dependencia. Esta situación favorecía el cuidado del dependiente por personal no preparado. Y lo que ha sucedido es que una situación excepcional ha terminado por ser la norma general que ha imperado en la ley de Dependencia. El fracaso de Dependencia ha sido desencadenado por la crisis económica. Las familias al verse ahogadas en una situación de crisis han intentado recaudar por donde han podido y han visto que si cuidaban ellos mismos la persona dependiente podrían percibir las prestaciones por la ley de Dependencia, renunciando así a los servicios asistenciales que son los que realmente están preparados para ofrecer el cuidado al dependiente.
Por eso la ministra Ana Mato ha incidido en el hecho de que se debe “potenciar la utilización de cuidadores familiares cuando así lo requieran las familias que quieren tener a la persona dependiente en su casa, pero siempre que esta persona pueda estar bien atendida en su domicilio”. Para ello Ana Mato cree que “hay que modificar todos los criterios de la dependencia”.
Ante ello los representantes de las comunidades autónomas no se han mostrado en absoluto acordes con el criterio de la ministra.

La ministra de Sanidad afirmó ayer 12 de abril que la ley “no ha contribuido a crear empleo sino todo lo contrario”. De hecho se han perdido 8.305 puestos en servicios sociales. Además la ley ha provocado la creación de 17 sistemas distintos de dependencia en las comunidades autónomas produciéndose un desfase entre las previsiones con el número real de dependientes.

Mato quiere acordar con las comunidades una profunda reforma del Sistema de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia para ver que ésta sea viable en todo el territorio nacional.

La realidad es que la ley de Dependencia permitía como excepción las prestaciones económicas al dependiente. Eso favorecía que la familia cuidaba al anciano o dependiente a cambio de las prestaciones económicas de Dependencia. Esta situación favorecía el cuidado del dependiente por personal no preparado. Y lo que ha sucedido es que una situación excepcional ha terminado por ser la norma general que ha imperado en la ley de Dependencia. El fracaso de Dependencia ha sido desencadenado por la crisis económica. Las familias al verse ahogadas en una situación de crisis han intentado recaudar por donde han podido y han visto que si cuidaban ellos mismos la persona dependiente podrían percibir las prestaciones por la ley de Dependencia, renunciando así a los servicios asistenciales que son los que realmente están preparados para ofrecer el cuidado al dependiente.

Por eso la ministra Ana Mato ha incidido en el hecho de que se debe “potenciar la utilización de cuidadores familiares cuando así lo requieran las familias que quieren tener a la persona dependiente en su casa, pero siempre que esta persona pueda estar bien atendida en su domicilio”. Para ello Ana Mato cree que “hay que modificar todos los criterios de la dependencia”.

Ante ello los representantes de las comunidades autónomas no se han mostrado en absoluto acordes con el criterio de la ministra.

Más información: http://www.lne.es/sociedad-cultura/2012/04/13/gobierno-asume-fracaso-modelo-dependencia-promueve-cambios-profundos/1227129.html