10/04/2008

GUERRA DE CIFRAS EN BARCELONA Y MADRID

GUERRA DE CIFRAS EN MADRID Y BARCELONA

Las dos grandes ciudades han vivido durante las últimas semanas una guerra de cifras respecto a residencias geriátricas públicas. Por un lado en Madrid, los sindicatos UGT y CCOO denuncian que hay 17.000 personas en listas de espera para ingresar en una residencia pública mientras que éstas tienen más de 400 plazas libres y los mayores son derivados hacia residencias privadas concertadas. Por otro en Barcelona, el Ayuntamiento reclama a la Generalitat que construya una serie de equipamientos a los que se comprometió en 2005 y que todavía no están construidos. Esto supone para el Ayuntamiento que 1.500 personas están en lista de espera.

De las 10 residencias de abuelos y los 10 centros de día previstos que permitiría a la ciudad ampliar la capacidad ofrecida para 1.200 personas, cuatro todavía están pendientes de licencia de obras, tres esperan la solicitud de los permisos municipales y dos se encuentran en estudio, un hecho que criticó la oposición unánimemente.

Respecto a la polémica surgida en Madrid leemos en Madrid Diario refiriéndose a una información aparecida en el País

En base al recuento realizado con ayuda de trabajadores y comités de empresa en cinco de las 25 residencias públicas, hay 440 camas que no se ocupan. Mientras, según los sindicatos, esperan unos 17.000 mayores. La Comunidad se niega a dar datos de plazas vacantes y de personas que demandan una, pese a ser solicitados por ese periódico.

El diario El País comprobó que hay más de 70 plazas inutilizadas de las 617 de la residencia pública González Bueno, en Tres Cantos, la de mayor capacidad de la región. Y trabajadores de la residencia cercana Nuestra Señora del Carmen denunciaron que tienen más de 150 vacantes en su centro, con 525 plazas. En la Gran Residencia, en Carabanchel, con 360 plazas, los empleados aseguran que hay 90 camas libres en un ala remodelada. Los sindicatos aseguran que lo mismo ocurre en la residencia Arganda del Rey y en la Francisco Vitoria, en Alcalá de Henares.

La Consejería de Asuntos Sociales lo niega: "No hay vacantes". Un portavoz se limitó a decir que "no existe cómputo de lista de espera". Pero el Servicio de Bienestar Social, que dirige Carlos Pérez, tiene una Subdirección de Coordinación y Regulación de la Demanda, en la Dirección General del Mayor, que se dedica a eso.

Paloma, auxiliar de enfermería que trabaja en la residencia González Bueno, donde sabe que hay más de 70 plazas vacantes. Tras solicitar una para su madre, se ha encontrado con que Asuntos Sociales la envía a una residencia privada. "No la pienso dejar ir allí porque conozco cómo funcionan las empresas privadas dando este servicio", dice Paloma, que ha recorrido ya varias residencias.

Las noticias dan a entender claramente que la solución a la falta de plazas pasa por la iniciativa pública llegando incluso en el último párrafo a dejar claro que las empresas privadas no dan un correcto servicio.

Quizás deberíamos ya intentar llegar a unos acuerdos básicos sobre cómo y quién debe prestar el servicio público de atención a mayores.