26/09/2015

Interesante experiencia de vida en comunidad en Chile

Nos ha llegado una experiencia de vida en comunidades en Chile que puede ser ilustrativa y dar pistas sobre soluciones residenciales muy interesantes.

 

Se trata de cincuenta y un complejos residenciales (algunos en proceso de construcción) distribuidos por el país que reciben el nombre de Conjuntos de Viviendas Tuteladas (CVT). Estas viviendas están pensadas para las personas mayores más vulnerables por motivos económicos o sociofamiliares. Las viviendas se plantean como una oportunidad para lograr lazos afectivos, vivir dignamente y construir una comunidad.

 

El programa, cuyo nombre oficial es Programa Fondo de Servicios de Atención del Adulto Mayor, contempla también servicios de apoyo, por lo que se consideran los niveles de dependencia. Para acceder a las viviendas, las personas mayores deben solicitarlas al Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), que las asigna de acuerdo a las fichas de protección social y no deben tener discapacidadesque les impidan valerse por sí mismos. 

 

Viviendas para adultos mayores en ChileLos beneficiarios no son dueños de las viviendas, sino que las tienen en usufructo de por vida o mientras manifiesten querer seguir en ellas, por lo que solo pagan los gastos de consumo como luz o agua, además están adaptadas a las necesidades de las personas mayores.

 

Un ejemplo es la comuna de Quilicura, allí se encuentran veinticuatro viviendas que forman el Condominio Cardenal Raúl Silva Henríquez, que se inauguró en 2001. En las casas viven solo personas de más de 60 años. El complejo se compone de viviendas de un piso y unos veintidós metros cuadrados cada una, cuenta con un patio común con árboles y bancos, una sala para actividades, una enfermería y los servicios de una trabajadora social.

 

Los residentes se muestran encantados con sus casa, que no dudan en enseñar, surgen relaciones de amistad e incluso quienes se plantean la convivencia, como relatan Aurora y Jorge, que se conocieron en la comuna y ahora viven juntos, van a fiestas, realizan talleres o venden ropa usada en un mercadillo cercano. Entre estas actividades de la comuna hay kinesología y debates sobre la convivencia y problemas que surgen. Otras personas como Emilia, de 76 años,cuenta que, aunque le agrada vivir con sus hijas, prefiere la independencia de estar en su casa.

 

Las viviendas dependen del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y el Senama  y se estima que 1 466 personas de la tercera edadpodrían estar viviendo en esta modalidad ya en el año en curso.

 

La directora del SEMANA señala que «las viviendas tuteladas están adaptadas para las personas mayorescon el estándar internacional que no solo regula la habilitación de espacios como los baños, sino que con todas las condiciones que los mayores requieren, como tener un dormitorio propio y, sobre todo, un espacio donde ellos se sientan dignos»

 

Esta solución, un poco entre el domicilio familiar y la residencia para la tercera edad va ganando progresivamente adeptos entre las personas que no presentan dificultades físicas o de deterioro cognitivo. En España también hay este tipo de soluciones que, dado el envejecimiento de la población seguro que aumentarán su oferta en el futuro.

 

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