04/05/2011

LA CRISIS ATACA A LAS RESIDENCIAS

A menudo se culpa a los defectos en la redacción de la Ley de Dependencia de que muchas personas prefieran cobrar una ayuda para tener al mayor dependiente en casa (aunque no puedan cuidarlo adecuadamente) antes que optar por una prestación en forma de servicio residencial o atención domiciliaria.  Pero la realidad actual va mucho más lejos ya que, debido a la crisis económica y al consecuente aumento del paro, algunas familias están optando por sacar a la persona mayor que era atendida en una residencia para cuidarla en casa.

Cuando el ingreso en una residencia es una opción el cambio no resulta problemático pero cuando, como en la mayoría de casos, la residencia es la única opción para que la persona pueda recibir una atención correcta debido a que su domicilio no está adaptado y sus familiares carecen de preparación o capacidad física para el cuidado, el llevarse a caso a la persona dependiente conlleva una merma en la calidad de vida, tanto la suya como la del cuidador.

Un artículo aparecido en El confidencial.com trata de este tema.  A pesar que contiene algunos datos desfasados, recomendamos su lectura y algo muy importante, los comentarios que los lectores han ido escribiendo y que permiten hacerse una idea de situación actual.