08/05/2012

LAS CONTENCIONES EN RESIDENCIAS CAPTAN LA ATENCIÓN DE LOS MEDIOS

Cuando el Departamento de Bienestar Social y Familia de la Generalitat decidió publicar un documento elaborado por el equipo de inspectores de servicios sociales con el título "Uso racional de las contenciones físicas: estudio de la incidencia del asesoramiento de la inspección de servicios sociales en residencias de ancianos", quizás no era consciente de la polvared que iba a levantar.

El uso de contenciones en pacientes geriátricos, ya estén estos ingresados en una residencia, hospital o centro sociosanitario, es una cuestión que genera debate entre profesionales y, en ocasiones, la intervención de la administración.  Aún así, en pocas ocasiones es una cuestión que salte a los medios de comunicación.  Ahora, sí lo ha hecho, y de una forma peculiar.  Resulta que, como los periodistas tienen que encontrar una forma de comunicar que atraiga la atención del público, la manera de presentar el documento de la Generalitat fue "Uno de cada cinco residentes en geriátricos viven atados".  Además, como la administración utilizó una agencia de noticias (EFE) para difundir la suya y muchos medios se vuelven perezosos a la hora de redactar, en casi todos los medios apareció el concepto "atar", un verbo que en la mayoría de personas evoca cuerdas y nudos más que cinturores o petos de conención.

En poco tiempo, la noticia ha generado reacciones.  Por un lado, alguna sociación que agrupa a personas mayores, ha pedido que se reduzca el uso de contencioes en las residencias, tanto mediante las asociaciones que representan a los titulares como a los directores se quejan de que se haga público un informe en el que se da a entender que hay una "mala práctica" que gracias a la intervención de la inspección se está limitando, cuando la realidad es que, detrás de cada contención, en residencias, hay una prescripción medica un protocolo de actuación y unos registros.

A todo ello se da la circunstancia de que no existe una norma específica que regule el uso de contenciones em personas mayuores que están ingresadas en un hospital o en un centro sociosanitario.  En esos casos son los propios profesionales los que aplican protocolos deactuación sin que exista una inspección que los compruebe y sancione si no se cumplen.  En cambio, en Cataluña existe una Ley que regula el uso de contenciones en residencias y el control al que están sometidas las residencias es tal que, en ocasiones se han propuesto sanciones de 5.000 Euros porque un residente que tenía pautada una contención tipo "peto" llevaba puesta una de tipo "cinturón".    Resulta sorpendente que el mismo residente, cuando está en la residencia esté bajo los efectos de una Ley pero cuando está en un hospital no lo esté.

La aparición de la noticia ha hecho también que algunos profesionales hayan empezado a analizar en detalle el contenido del informe para saber si los datos que contienen se corresponden efectivamente con la realidad.

O sea que el tema traerá cola.

El día 10 de mayo por la tarde, la Sociedad Catalana de Geriatria y Gerontología Organiza una sesión formativa titulada "Uso de contenciones en pacientes geriátricos: cuatro perspectivas". Una buena ocasión para escuchar diferentes opiniones sobre el asunto.