08/01/2010

LAS EMPRESAS SE PLANTEAN ABANDONAR EL SECTOR GEROASISTENCIAL

Las pequeñas firmas ni lo intentan y las grandes están a punto de abandonar sus proyectos en la cuneta. La amplia red de servicios sociales que prometió la Ley de Dependencia se ha encallado con el caos organizativo de la norma y la zancadilla añadida de la crisis.

Con estas tres líneas empieza un demoledor artículo publicado en Expansión el dia 23 de diciembre que, describe cómo ven ahora las empresas el sistema de atención a la Dependencia que se presentó como un generador de empleo, bienestar y riqueza.

Resulta triste que la respuesta a empresarios de diferente tamaño (desde la empresa familiar hasta el inversor corporativo) que decidieron arriesgar a favor de la creación de servicios haya sido tan esquiva.

Después de tres años de aplicación, todavía no existen normas claras de acreditación en las comunidades autónomas, no se ha establecido un sistema homogéneo de copago, no se sabe qué hace falta y dónde ya que, aunque la Ley apostase por los servicios, lo que más se está dando es dinero para cuidar a los dependientes en sus casas.

Para más inri, los informes del comité de expertos y por la agencia estatal de acreditación no dejan espacio para la duda: La ley se está aplicando mal y se hace imprescindible cambiar.

El problema es que, si las empresas deciden dejar de invertir en este sector al sistema sólo le quedarán dos opciones: o se convierte en una forma de repartir dinero o la administración aprende a construir y gestionar residencias de forma eficaz y eficiente.  Como la segunda opción se ha demostrado imposible y la primera no serviría para mejorar la atención a la dependencia, esperemos que algo cambie y las empresas vuelvan a ver la atención a la dependencia como un sector interesante en el que trabajar.

Nota: Vale la pena leer los comentarios que han hecho los lectores a la noticia de Expansión