09/03/2016

Los coches autónomos orientan su estrategia hacia las personas mayores

En Estados Unidos más de 43 millones de personas tienen 65 años o los superan. En ellos se han fijado las compañías que están desarrollando los coches autónomos, para entendernos, los coches que se conducen solos. A España, como en al resto de Europa, pronto llegará ese interés.

Las personas mayores tienen las mismas necesidades de movilidad que el resto, pero pueden ver limitada su autonomía en la medida en que presenten problemas de movilidad. Google y compañías automovilísticas como Ford ven en ellas un mercado natural para los coches sin conductor.

Coche autónomoLas personas mayores cada vez están, además, más familiarizadas con las nuevas tecnologías y quienes ahora se jubilan no son ajenos a los avances de los productos «inteligentes» como los teléfonos. Por ello, y porque es un colectivo con estabilidad en los ingresos y menos cargas familiares, son un posible consumidor que las grandes marcas que presentan sus prototipos de coches autónomos no quieren dejar pasar.

John Krafcik, máximo responsable ejecutivo del Proyecto de Auto Autónomo de Google, ha contado la experiencia de Florence Swanson y de su propia madre, ambas de 96 años y que habían renunciado a renovar su permiso de conducir. El impacto en la autonomía que sintieron para poder realizar sus actividades diarias fue lo más destacable.

También en Ford Motor se valora una población que envejece y que supone un reto en cuanto a la tecnología. De esta manera se ha diseñado un «traje pare el conductor de la tercera edad» que consta de gafas que mejoran la visión y guantes que potencian el control y la fuerza de los dedos.

Por su parte, en Japón, la compañía Toyota enfoca su visión en la seguridad vial, incidiendo en la previsible disminución de los accidentes de tráfico ocasionados por conductores mayores.

La tecnología es un gran aliado para las personas mayores, contribuye al envejecimiento activo al permitirles que sigan realizando tareas cotidianas, al aumentar sus posibilidades de comunicación, al aprender de distintas maneras… Los robots inteligentes y las máquinas contribuyen a facilitar las tareas en las casas y en las residencias de mayores, donde se pueden monitorizar desde tratamientos a un sinfín de posibilidades.

Los coches autónomos, son una oportunidad más en el mantenimiento de la autonomía personas cuando ciertas discapacidades o la pérdida de reflejos natural de la edad hacen que las personas mayores renuncien a conducir. Esperamos con interés la evolución de estos coches y sus aplicaciones cuando lleguen al mercado.

Enlace de interés y fuente de la fotografía: http://www.cochesinconductor.com