12/11/2007

LOS COLEGIOS FARMACEÚTICOS PODRÁN ORGANIZAR LA DISPENSACIÓN A RESIDENCIAS



Dos sentencias reconocen la facultad a los colegios de farmacéuticos para organizar los turnos de dispensación a residencias. El alcance de las sentencias es doble. Por un lado, reconocen expresamente la facultad de los COF para velar por que la prestación farmacéutica se realice respetando la libre elección del paciente y, por otro, más formal pero no menos importante, respaldan la potestad de la Junta General Extraordinaria para informar de convenios o acuerdos que se quieran firmar con la Consejería respectiva, incluso si la cuestión no está previamente recogida en el orden del día de la convocatoria.

Los hechos que ha estudiado el juzgado comenzaron en mayo de 2006, cuando el COF de Cáceres convocó una Junta General Extraordinaria en la que informó de la prórroga del concierto y la próxima firma de un convenio para regular los turnos de dispensación a residencias. Dicho convenio, cuya base era un protocolo firmado con la Consejería, fue validado por un acuerdo adoptado en una Junta General de diciembre de 2006. Tanto la junta de mayo como el acuerdo adoptado en diciembre fueron impugnados, pero el juez ha dado la razón al colegio.

El acuerdo desarrollaba el protocolo de coordinación entre el Servicio Extremeño de Salud y los COF de Cáceres y Badajoz sobre la prestación y atención farmacéutica en las residencias de mayores. Dicho acuerdo reserva la dispensación desde las farmacias en las residencias de menos de cien camas. El criterio principal consiste en la realización de turnos rotatorios entre las farmacias ubicadas en el mismo núcleo de población que la residencia, que organiza el colegio. Varios farmacéuticos lo recurrieron porque entendían que se vulneraba la libertad de empresa, argumento que ha rechazado el juzgado. Según afirma expresamente uno de los fallos, no hay vulneración de tal principio porque es un acuerdo de carácter voluntario, es decir, "no se impone a los farmacéuticos la inclusión en el turno rotatorio y reconoce expresamente la libertad de los pacientes para presentar sus recetas en cualquier otra farmacia".

En la misma línea, el juzgado destaca que "el protocolo deja en manos de los colegios de farmacéuticos de cada provincia su desarrollo de acuerdo con sus competencias, y entre éstas se encuentran, de acuerdo con sus estatutos, las funciones que les hayan sido delegadas por las Administraciones públicas". Además, el juzgado reconoce que el acuerdo se suscribió para "impulsar la calidad de la dispensación y el seguimiento farmacoterapéutico".

Fuente: Correo Farmaceútico