06/07/2006

Los enfermos de Alzheimer podrán ingresar en residencias a partir de los 55



La Sra. Alicia de Miguel (Consellera de Bienestar Social de la Comunitat Valenciana anunció en la inauguración de la I Jornada de Alzheimer de la Federación Valenciana de Asociaciones de familiares que el Consell tiene el compromiso de impulsar respuestas sociosanitarias para la mejora de calidad de vida en enfermos de Alzheimer y sus familiares.

 

Ante la urgente necesidad de atender las necesidades de los enfermos de Alzheimer u otras demencias el Consell de Benestar de la Comunitat Valenciana opta por rebajar a los 55 la edad para ingresar a personas que padezcan la enfermedad de Alzheimer u otras demencias.

Esta medida aporta nuevas oportunidades para estos enfermos, sin la pretensión de sustituir otros recursos como los centros de día o la atención domiciliaria. En este sentido se nos plantea el reto por el cual medidas como la acordada deben ir acompañadas por una forma de trabajar encaminada a dar respuestas de intervención y estimulación en la topología de recursos de los que hablamos. El sector debe estar preparado para dar respuestas efectivas a los retos que la enfermedad de Alzheimer y otras demencias nos plantean no solo e fases avanzadas sinó en estas fases iniciales como se produciría en ingresos de personas enfermas de 55 años. Debemos pues definir formas de trabajo efectivas ante la enfermedad para abordar procesos de rehabilitación y mantenimiento de las capacidades. Poder afrontar en los centros y residencias la enfermedad de Alzheimer en sus primeras fases es una oportunidad para definir procesos de estimulación cognitiva y emocional, así como programas de formación hacia los cuidadores "informales". El sector debe especializarse en este tipo de intervención para poder ofrecer índices de calidad asistencial.

Nuestro sector profesional debería ser capaz de definir los indicadores de atención a demencias para poder así hacer visible una atención especializada a las personas que padecen Alzheimer u otras demencias.

Al fin y al cabo no solo se necesitan plazas para enfermos de Alzheimer sinó modelos de trabajo definidos, programas aplicables encaminados a mantener las capacidades presevadas y desde una intervención gradual tal como nos proponen Souren & Franssen en su maravilloso trabajo Broken connections