20/07/2005

LOS MAYORES GASTAN UN 41% EN ALIMIENTACIÓN

Los españoles mayores de 55 años dedican hasta un 41,3% del total de su gasto a la compra de productos de alimentación, según el estudio de AECOC "El consumo de las personas mayores en España", presentado durante las Jornadas de Tecnomarketing celebrado en Madrid el junio pasado.

 

Según este trabajo, los mayores españoles gastan alrededor del 40% de su presupuesto anual en las rebajas y escogen mayoritariamente supermercados y tiendas descuento para realizar sus compras. No en vano, el precio y la proximidad son dos de los factores que consideran claves a la hora de hacer su elección, lo que favorece que destinen el 35% de su gasto al consumo en supermercados y tan solo un 18% en hipermercados.

En comparación con el resto de consumidores, los mayores de 65 años son los que menos innovan. Prefieren las marcas nacionales a las multinacionales, y son fieles a lo que ellos consideran "sus productos de toda la vida". Por ello, estos consumidores buscan menos y se sienten más satisfechos con sus elecciones.

De igual modo, los mayores son grandes consumidores de derivados lácteos y bebidas con beneficios asociados a la salud como productos con más vitaminas, minerales o bio-ingredientes y con menos azúcar, calorías o grasas. En este sentido, protagonizan e impulsan gran parte de la innovación que se lleva a cabo en este tipo de categorías alimenticias.

Mucho tiempo libre pero poco poder adquisitivo

Las personas mayores se caracterizan también por estudiar a conciencia los folletos y las promociones, así como por alternar sus compras entre diferentes establecimientos como estrategia de ahorro.

Tal y como se desprende del estudio de AECOC "El consumo de las personas mayores en España", realizado por el profesor del IESE -José Luis Nueno-, el 59% de los hogares habitados por personas de más de 65 años tiene ingresos inferiores a los 793€ mensuales y el 80% no supera los 1.990€. Si a esto se suma el hecho de que el 50% de los mayores de 65 años afirma gastar todos sus ingresos el mismo mes, y que el 75% reconoce privarse de "lujos" como viajes, ropa, acondicionamiento de la vivienda etc…resulta evidente que se trata de hogares con mayor tiempo libre pero con poco poder adquisitivo.

Justamente esa mayor disponibilidad de tiempo hace que este colectivo presente también hábitos de compra distintos a los de otros consumidores. En términos generales los mayores compran más frecuentemente, aunque menos cantidad en cada acto de compra, y también menos volumen a lo largo del año. Además, no suelen concentrar tanto sus compras en viernes y sábados, sino que tienden a repartirlas más a lo largo de toda la semana, en contraprestación con el colectivo más joven.

Aunque la capacidad de ahorro de los mayores de 65 años es mínima, sin embargo declaran que el ahorro es importante, y cuando consiguen ahorrar alguna cantidad la invierten principalmente en libretas de baja rentabilidad.

El autor del estudio "El consumo de las personas mayores en España", José Luís Nueno, considera que los datos sobre el poder adquisitivo y hábitos de consumo de los mayores de 65 años confirman que "el mercado actual de los seniors no ofrece una oportunidad cualitativa para las empresas". En su opinión los mayores no consumen porque no pueden debido a sus limitaciones económicas.

No obstante, José Luis Nueno considera que las empresas españolas deben prestar más atención a los mayores por dos razones fundamentales: la primera porque va a haber muchos más en el futuro, se prevé que España será el país más viejo de Europa en 2050, y la segunda porque está claro que consumen de forma distinta a otros colectivos.

En su opinión, es importante destacar también que la participación de los mayores en nuestra sociedad va a aumentar muy por encima de lo que sucede en ningún otro país del mundo y que, en ese sentido, no es posible buscar referentes internacionales para establecer comparaciones.

Según se desprende del estudio, si bien es cierto que actualmente el mercado de los seniors tiene un poder adquisitivo limitado, no hay que descartar que en un plazo de 15 ó 20 años este colectivo se encuentre en una situación más desahogada y ofrezca, por tanto, mayores oportunidades de negocio para las empresas.

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