04/09/2006

LUCES Y SOMBRAS SOBRE LA LEY DE DEPENDENCIA

LUCES Y SOMBRAS SOBRE LA "LEY DE DEPENDENCIA"

 

Parece que la Ley de Dependencia ha pasado de la euforia a la depresión. Si durante varios meses la mayor parte de las noticias que se publicaban indicaban que íbamos hacia una amplia aprobación con algunas críticas matizadas. Ahora vemos que se forman nubarrones.

Si hacemos caso a lo que dice el Diario Montañés «Tal y como está planteada, la futura Ley de Dependencia está abocada al fracaso». La frase es de Antonio Gómez Gutiérrez, vicepresidente de la Sociedad Española de Profesionales Sociosanitarios (Sepross). Para él, el proyecto de ley plantea numerosas incertidumbres. «Las mayores dudas surgen desde las asociaciones de discapacitados, de personas mayores y desde los propios profesionales y asociaciones científicas sobre la financiación, los convenios, que no exista un baremo claro, y el escaso peso de los ayuntamientos, entre otras». El vicepresidente de Sepross propone que se paralice la ley, antes de que se apruebe, para hacer un pacto de Estado y elaborar la Ley desde el consenso».

En La Voz de Lanzarote podemos leer "Pero esa esperanza ha sido en vano, esta ley, tal como está planteada en este momento, no va a garantizar la igualdad de oportunidades a las personas que tienen dependencia para realizar las actividades de la vida cotidiana. Con ella se pretende instaurar en España el cuarto pilar de bienestar, sin embargo, que lejos queda de los otros tres, las pensiones, la sanidad y la educación, gratuitas y universales, y de los sistemas que funcionan en otros paises europeos, en los que se ofrece gratuitamente el apoyo necesario para que quien lo necesite pueda llevar una vida en igualdad de condiciones al resto de los ciudadanos. Esta ley establece el copago, es decir la contribución económica al pago de los servicios por parte de los usuarios ¿alguien imagina que la sanidad o la educación se cimentaran en una financiación del 30% por parte de los usuarios? La Ley tampoco garantiza el dereccho a decidir sobre su propia vida a las personas con diversidad funcional, será un equipo "técnico” quien decida si una persona está en condiciones de vivir en su casa, en su entorno, con su familia y amigos (como el resto de los ciudadanos) o por el contrario se le condena a la reclusión en una residencia, modelo por el que apuesta claramente la ley que establece la creación de más de 80.000 plazas nuevas de residencia (¿quién se repartirá la suculenta tarta de la construcción, creación y gestión de tantas residencias?), en lugar de apostar claramente por la asistencia personal y el pago y la gestión directa de la misma. Si nadie lo soluciona y la ley se aprueba tal como está, una vez más la sociedad habrá perdido la oportunidad de otorgar,a los que siempre hemos estado discriminados, una igualdad de derechos que establecía la Constitución pero que para nosotros nunca fué real."

En el capítulo de luces vemos una noticia de 4 de septiembre que puede ser, si se confirma muy relevante: según la misma, El PP ‘cerrará’ esta semana con el Gobierno la nueva Ley de Dependencia. Para el PP, del conjunto de enmiendas que presentó y ahora negociará, es 'fundamentales' que la gran dependencia sea financiada al 100 por cien; garantizar la igualdad de prestaciones y servicios con independencia del lugar de residencia del usuario, y que la baremación de la dependencia se haga con criterios 'absolutamente homogéneos.