08/02/2007

MIRANDO AL EXTERIOR: GALICIA CUIDA A SUS EMIGRANTES EN ARGENTINA



Tan sólo en Buenos Aires hay censados más de 110.000 gallegos, aunque podrían ser incluso más porque muchos no arreglaron nunca sus papeles. Si tenemos en cuenta a sus hijos y nietos, podrían habitar en la capital argentina cerca de un millón de gallegos. Pensando en estos gallegos que se están haciendo mayores en Buenos Aires la Delegación de la Xunta de Galicia en esta ciudad ha puesto en marcha un programa de atención domiciliaria.

El programa piloto ya se ha iniciado y tiene por objeto ofrecer a los gallegos mayores que no deseen ir a un geriatrico, porque no quieren dejar su casa, un recurso intermedio. En una primera fase, ya en marcha, se pretende capacitar a un equipo de voluntarios en los que prime por igual la psicología, el carácter y la comprensión por el tipo de trabajo que prestan, todo ello conjugado con cariño y responsabilidad.

Se piensa básicamente en mujeres de unos 45 años que ya hayan cmplido la etapa de cuidar a sus hijos y que se encuentran en una "buena edad" para cuidar a sus padres o personas mayores próximas. La franja horaria en la que trabajarán los vooluntarios dependerá de las necesidades de los usuarios, aunque se intentaría que fuese en zonas no demasiado lejanas de sus lugares de residencia para poder así acudir ante cualquier circunstancia lo más rápido posible.

El Plan se ha pensado exclusivamente para los emigrantes gallegos, pero si funciona es posible que se extienda a descendientes de los mismos que se encuentren en situación de necesidad. El presupuesto destinado para la capacitación es de 10.800 euros a repartir en elementos de trabajo (guantes, pañales etc.), y el presupuesto global asiciende a 58.000€.

El Gobierno Español, conoce esta iniciativa y la valora, además de verlo interesante para hacerlo extensivo a otras comunidades de emigrantes españoles en otras partes del mundo.

La iniciativa a priori es muy loable, falta ver como se articula, y que cómo se articula la recompensa para el equipo de voluntarios, puesto que la dotación presupuestaria que se destina a la iniciativa se puede considerar muy escasa dada la potencialidad de la demanda. No hemos de olvidar que el trabajo en domicilio es duro y consume muchos recursos.