25/04/2012

PARA ENVEJECER BIEN NO SE ARREPIENTA DE SUS ERRORES

Arrepentirse de acciones ya pasadas e intentar enmendarlas tiene sentido y es apropiado en los jóvenes cuando hay un largo futuro. El problema está en adoptar esta postura por parte de personas adultas, en las cuales debe imperar la postura de olvidar actuaciones erróneas que han cometido puesto que no disponen de un futuro para poderlas enmendar.

La dotora Stefanie Brassen ha realizado una investigación através la cual se llega a la conclusión anterior científicamente. Para ello realizó una prueba entre personas adultas jóvenes, adultas depresivas y adultas maduras. La prueba consistía en abrir una serie de cajas en donde podían encontrar dinero o con la imagen del demonio. Si la caja que abrían contenía la imagen del demonio se acababa la prueba y perdían todo el dinero. Después de abrir las cajas los participantes tenían la libertad de decidir cuando se plantaban o bien si preferían continuar.

Se vió que tanto los adultos jóvenes como los adultos depresivos cuando habían perdido la oportunidad de ganar más dinero, en la siguiente ronda se arriesgaban más. En cambio los adultos maduros no cambiaban su comportamiento.

La conclusión del estudio es que cuando los adjultos jóvenes y deprimidos descubrían "las oportunidades perdidas experimentaban un aumento de la frecuencia cardíaca y de la conductancia de la piel", algo que no les pasaba a los adultos maduros. La explicación es porque "los adultos maduros sanos utilizan estrategias mentales útiles mientras que los deprimidos se culpan a sí mismos por el resultado". Brassen indica que sería útil enseñar estrategias mentales.

Más información:

http://www.expansion.com/2012/04/19/entorno/1334859811.html