12/11/2007

PREOCUPANTE PERFIL DEL TRABAJADOR FAMILIAR DEL SAD



Para la mayoría de empresas que prestan servicios privados de ayuda a domicilio una de las principales lacras es la competencia "informal" o mejor dicho "ilegal" que suponen tanto las empresas y/o las personas que prestan sus servicios sin cualificación y en muchos casos sin contrato. Recientemente se ha hecho público un estudio sobre el perfil del cuidador que presta atención privada a las personas mayores en la ciudad de Alicante y que es perfectamente extrapolable a la mayoría de lugares de España. Las conclusiones son claras: el 80% de la atención privada es economía sumergida.

El estudio ha sido realizado por una empresa privada que trabaja en la provincia alicantina para el propio Ayuntamiento de Alicante. Se ha basado en un sondeo entre cerca de 500 cuidadoras de la provincia. La muestra deja latente un alto grado de intrusismo y de precariedad laboral, lo que concluye, afecta gravemente a la calidad de las prestaciones sociales recibidas por las personas atendidas. Además, la mujer es la protagonista clara, ya que ocho de cada diez empleados en estas circunstancias (ilegales) son mujeres.

Si se les pregunta a los centros cómo describirían al perfil idóneo de trabajador, por regla general buscan trabajadores con un marcado caráctar humano, dónde resalte la dedicación , las habilidades sociales y de comunicación, la simpatía, creatividad, imaginación y capacidad para resolver problemas, seguridad, respeto al usuario y la capacidad de trabajar en equipo. Aunque pedir todos estos atributos es sencillo, resulta tremendamente complicado captar a personas que los cumplan. No hay profesionales excedentarios, y muchos de los que buscan trabajo en esta actividad se dedican a esta labor porque es la única salida profesional a la que tienen acceso por su grado de formación, edad y disponibilidad.

Desde la Cruz Roja se han hecho análisis recientes para conocer cuáles son las necesidades de formación de las personas que cuidan a dependientes y precisamente durante estos días, también en la Comunidad Valenciana, se ha debatido este tema en el seno de unas jornadas sobre empleo doméstico organizadas por la CAM. Según explicó en estas Jornadas un técnico de Cruz Roja Española con respecto a la capacitación de los cuidadores a domicilio, se debe diferenciar entre los cuidadores profesionales de los no profesionales.

Para los cuidadores No Profesionales "lo ideal" sería una formación no superior a 25 horas basada en módulos específicos sobre la dependencia de la persona con la que se va a trabajar. Se trataría de un módulo de acogida que permitiría conocer las necesidades del atendido, un módulo de desarrollo personal que tratara ámbitos como la empatía y el estrés y un módulo de competencias y habilidades.

Para los cuidadores Profesionales el objetivo sería acceder a unos módulos de formación de más horas para obtener una acreditación oficial, alrededor de 600h. Respecto al perfil de estos cuidadores también se detalló cuales tendrían que ser su características más relevantes: facilidad de diálogo, sensibilidad, serenidad y respeto a la intimidad. La formación a potenciar debería incluir resistencia al estrés, motivación, valores relacionados con la solidaridad y una sensibilidad especial. Además es importante que esta formación no sea momentánea sino continuada en el tiempo.

Esperemos que con el tiempo y la mayor presión normativa al respecto el perfil del cuidador profesional a domicilio mejora.