05/12/2011

SANITAS APUESTA POR LAS RESIDENCIAS LIBRES DE SUJECCIONES

Sanitas Residencial El Mirador ha recibido recientemente la acreditación “Centro Libre de Sujeciones” otorgada por la Confederación Española de Organización de Mayores, CEOMA. Se trata del primer centro de la Comunidad Foral de Navarra en conseguir esta acreditación.

La directora de Sanitas Residencial El Mirador, Cristina Sánchez, ha recibido la acreditación de manos de la Consejera de Política Social, Igualdad, Deporte y Juventud del Gobierno Foral de Navarra, Elena Torres, y del presidente de la Confederación Española de Organización de Mayores, CEOMA, José Luis Méler y de Ugarte. El acto también ha contado con la presencia del director general de Sanitas Residencial, Domènec Crosas.

Esta acreditación supone un reconocimiento al proyecto “Por una residencia sin sujeciones” que puso en marcha Sanitas Residencial El Mirador y que ha conseguido en menos de un año eliminar el uso de las sujeciones y cambiar la filosofía de cuidados de la residencia. El resultado de este programa es que de los 21 residentes que utilizaban sujeciones en el centro, en la actualidad ninguno los necesita.

La directora de Sanitas Residencial El Mirador, Cristina Sánchez, ha destacado que con este proyecto se demuestra que es posible eliminar las sujeciones en el ámbito residencial y ofrecer cuidados más personalizados y la máxima atención. Cristina Sánchez subraya que la eliminación de estos elementos se ha llevado a cabo a través de un proceso gradual, con planes individualizados y con ayuda de elementos técnicos.

El director general de Sanitas Residencial, Domènec Crosas, ha incidido en que después de un año de trabajo e investigación Sanitas Residencial ha conseguido que El Mirador sea el primer centro libre de sujeciones de la compañía y gracias a la nueva política, sólo un 22 por ciento de los residentes aún emplean algún tipo de sujeciones.

El presidente de la Confederación Española de Organización de Mayores, CEOMA, José Luis Méler y de Ugarte, ha resaltado la importancia de que los centros residenciales adopten este tipo de medidas y ha alabado el Real Decreto aprobado por la Comunidad Foral de Navarra que regula el uso de sujeciones físicas y farmacológicas en personas mayores institucionalizadas.

Por su parte, la Consejera de Política Social, Igualdad, Deporte y Juventud del Gobierno Foral de Navarra, Elena Torres, ha mostrado su convicción de que estas nuevas prácticas van a dignificar y a mejorar la calidad de vida de muchas personas con dependencia, mayores y enfermos. El Real Decreto recientemente aprobado por el Ejecutivo navarro es pionero en España y Torres espera que sirva de ejemplo y allane el camino al resto de Comunidades Autónomas.

Sanitas Residencial apuesta “Por una residencia sin sujeciones”

Sanitas Residencial inició a principios de 2011 un programa de racionalización y eliminación de sujeciones en todos sus centros, “Por una residencia sin sujeciones”. Se trata de un proyecto con el que se pretende preservar la dignidad y proteger la integridad de los residentes ofreciéndoles los mejores servicios y cuidados a lo largo de las diferentes fases de su vida.

 

El uso de las sujeciones en su momento pretendía prevenir situaciones de riesgo en determinados tipos de pacientes. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha demostrado que su utilización acarrea algunos problemas y que disminuye la calidad de vida de la persona: aparición de úlceras por presión, incontinencia, trastornos conductuales, inmovilidad, atrofia muscular, etc.

Para Sanitas Residencial, las sujeciones no son una alternativa terapéutica. Por ello, se puso en marcha este programa que tiene como objetivo eliminar a medio plazo las sujeciones en todos los centros de Sanitas Residencial.

El método de trabajo establecido por Sanitas incluye formación para todo el personal y un plan de acciones multidisciplinar. En primer lugar se realiza es un análisis exhaustivo de la situación de cada persona porque que la diversidad de los casos requiere de una planificación previa para determinar qué consecuencias ha tenido el uso de sujeciones y cuáles serán los efectos de su eliminación.

Una vez que se han retirado las sujeciones, se lleva a cabo un seguimiento para evaluar si la persona necesita ayudas adicionales como fisioterapia personalizada, terapias no farmacológicas, retirada de la medicación neuroléptica o la adquisición de recursos técnicos como sensores de movimiento o caídas.

El proyecto “Por una residencia sin sujeciones” ha demostrado una reducción en el número de caídas que sufren los residentes y también en la cifra de aquellas que tienen consecuencias más graves, como fracturas o traumatismos cráneo-encefálicos. Incluso, se ha comprobado que en los centros sin sujeciones se respira un ambiente calmado, apacible, donde tanto residentes como trabajadores se sienten cómodos. Un cambio de cultura que incluye la personalización de la atención al residente.

En el programa ha participado todo el personal de Sanitas Residencial, desde los cuidadores y técnicos hasta la dirección de los centros, y se ha contado con el apoyo de las familias que han sido puntualmente informadas sobre las claves del proyecto y las distintas fases del mismo.