02/06/2009

SANITAS PRESENTA EL LIBRO ´CUIDAR A UNA PERSONA CON DEMENCIA´

Sanitas Residencial presenta el libro:

´Cuidar a una persona con demencia´, una guía de

ayuda para los familiares

 

Por primera vez, una guía recoge información útil y directa para ayudar a los familiares en el cuidado de personas que padecen demencia

En España más de un millón de personas padece alguna de las más de 80 formas diferentes de demencia que existen y cada año se diagnostican 50.000 nuevos casos

 

Madrid, 25 de mayo de 2009. Aunque términos como demencia o Alzheimer nos son conocidos, hay infinidad de aspectos médicos y sociales de este tipo de enfermedades que todavía se nos escapan. Cuando un ser querido es el afectado comienza una dura etapa tanto para él como para su familia, especialmente para quienes estarán al cargo de esa persona.

Para que aquellos que inician esta dura etapa dispongan de información útil y práctica sobre los cuidados que requieren las personas con demencia en las diferentes etapas de la enfermedad, Sanitas Residencial acaba de presentar su guía "Cuidar a una persona con demencia”. Este manual incluye ejemplos cotidianos y propuestas fáciles de llevar a cabo, tanto por el enfermo como por el cuidador, para que ambos puedan llevar una vida lo más normal posible dentro del proceso que supone el cuidado de estos pacientes.

Fenómenos de la demencia en España

Existen más de 80 formas diferentes de demencia. De todas ellas, el Alzheimer es la más común y conocida, pues representa según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), entre el 60 y el 80% de las demencias.

Síntomas como la pérdida de memoria y de las habilidades comunicativas y cognitivas o la falta de habilidades para llevar una vida cotidiana normal son comunes en este tipo de enfermedades, pero cada individuo puede verse afectado de diferente manera. A esto hay que añadir los problemas emocionales y de comportamiento que se derivan de estas dolencias, lo que provoca que el cuidado de una persona con demencia sea estresante y muy triste para los familiares, que muchas veces no saben a quién ni a qué recurrir.

Desde hace unos años se viene observando un crecimiento exponencial de los casos de demencia debido a que a los pacientes que padecen esta enfermedad no se recuperan y a ellos se les suman los que se diagnostican cada año, cuyo número supera los 50.000. Según cálculos estimativos del Grupo de Trastornos Cognitivos y de la Conducta de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en nuestro país 1 de cada 20 personas mayores de 65 años y 1 de cada 5 mayores de 80 padecen algún tipo de demencia

Un diagnóstico precoz es fundamental tanto para la persona como para el familiar o responsable de su cuidado, porque permitirá identificar las fuentes de apoyo y consejo desde el primer momento y ayudará a afrontar la enfermedad e ir conociéndola poco a poco. Además, cuanto antes se detecte la demencia antes se podrá beneficiar el paciente de los últimos tratamientos médicos, protegiendo el cerebro frente al proceso de muerte neuronal.

Uno de los principales problemas que plantea este tipo de enfermedades es la dureza del proceso y lo agotador del mismo, cuyas consecuencias terminan por afectar a las personas más cercanas y, en especial, a los responsables del cuidado del enfermo. Esta guía ofrece consejos para el propio cuidador y para quienes rodean al afectado, para que todos aprendan a convivir con la persona y su dolencia, evitando así que la enfermedad suponga un obstáculo mucho mayor de lo que ya es.

Consejos para afrontar el cuidado de una persona con demencia

1. Si intuyes que algún familiar o amigo puede estar desarrollando este tipo de enfermedad acompáñale a su médico de familia. Él podrá hacer un diagnóstico fiable y referirlo a un especialista si se confirma que padece algún tipo de demencia.

2. Si decides responsabilizarte del cuidado de la persona enferma hazte a la idea de que será un proceso con momentos muy duros y otros gratificantes, pues te convertirás en el mayor apoyo de tu ser querido.

3. Explica a la gente que os rodea la situación, pues verán en el afectado cambios de comportamiento que no comprendan y les resulten extraños.

4. Al mismo tiempo, es importante intentar preservar la dignidad y privacidad de la persona, por lo que debes cuidar a quién informas de su enfermedad y qué información das.

5. En las primeras fases de la enfermedad, la persona puede vivir demanera autónoma si establecemos algunas rutinas y le visitamos demanera asidua para asegurarnos de que todo va bien.

6. A medida que la enfermedad avanza tendrás que responsabilizarte demás cosas, como por ejemplo las finanzas. Es importante que lapersona deje las cuentas arregladas (cuentas bancarias, propiedades,facturas, seguros, etc.) antes de que la enfermedad evolucione.

7. Comunicarse es la parte más difícil en este tipo de enfermedades. La repetición de las cosas será constante y muchas veces te produciráun gran desgaste porque a medida que pase el tiempo carecerá de sentido. Trata de no perder la paciencia ni ser brusco, pues una reacción de este tipo podría herir y asustar al ser querido.

8. Los hábitos de comida pueden cambiar a medida que la enfermedad avanza, incluso puede que se olvide de comer e hidratarse en muchos casos. Comer juntos puede ayudarle a recordar cómo se hace y a qué horas. Trata de implicarle en esta actividad en la medida en que puedas para que también se sienta útil, por ejemplo decidiendo el menú juntos o poniendo la mesa.

9. La higiene y el baño son fuente común de ansiedad para las personas con demencia, por lo que es importante ofrecer una ayuda discreta y preservar su independencia el mayor tiempo posible.

10. Averiguar qué actividades le gustan y tranquilizan os ayudará a pasar un rato ameno a los dos. Hará que os olvidéis de la enfermedad y os servirá para dejar de veros como cuidador y enfermo.

11. Debes estar preparado para afrontar comportamientos difíciles. La agresión puede formar parte del progreso de la demencia. En estos momentos, trata de mantener la calma y dale un amplio margen. No caigas en el error de castigar a la persona como si de un niño se tratase, pues las personas con demencia no aprenden de la experiencia.

12. No puedes olvidarte de ti mismo. Para poder continuar atendiendo a la persona con garantías es necesario que te cuides y trates de no olvidar que tienes una vida que