29/09/2015

Sanitas Residencial y las personas mayores caminan en el Día Mundial contra el alzhéimer

El 18 de septiembre los residentes de Sanitas Residencial Txindoli, sita en la localidad de Lazkao, se sumaron a la marcha Caminando juntos contra el alzhéimerque organizó el Grupo Sanitas con motivo de la celebración del Día Mundial contra el alzhéimer que se celebra el 21 de este mes.

A esta iniciativa se sumaron las ciudades donde Sanitas tiene ubicadas sus cuarenta residencias para mayores.

Caminata por el Alzheimer de Sanitas ResidencialEn España 1 200 000 personas padecen alzhéimer y la cifra va en aumento. Para concienciar a la sociedad y dar visibilidad a los afectados y a sus familias se organizó esta caminata solidaria que va dirigida a los residentes de los centros geriátricos, familiares y trabajadores de Sanitas, y a la que se sumaron todos aquellos que quisieron mostrar su solidaridad y apoyo a la lucha contra esta enfermedad. 

En Lazkao, la marcha comenzó a las 16.30 y recorrió diversas calles del municipio hasta alrededor de las 18.30. Amenizaron la caminata los trikitilaris de la escuela de música Lazkao Txiki Musika Eskola, que acompañaron a los participantes que, para reponer fuerzas, hicieron una parada en el Hogar del Jubilado, donde unos pintxos y refrescos les ayudaron a reponer fuerzas.

Los residentes de los centros de Sanitas Residencial Barcelona han llevado a cabo su particular caminata por los aledaños de lasresidencias de ProvençaConsell de CentAltanova, Sagrada FamiliaIradier y Les Corts. Además, con el fin de hacer esta iniciativa más memorable y especial, se ha realizado la lectura de un poema especialmente elegido para la ocasión y actividades complementarias para hacer la jornada más memorable y especial. La iniciativa ha atraído en total a más de 400 participantes en todo Barcelona, entre los que se incluyen residentes, familiares, trabajadores y voluntarios.

 Saludamos todas las acciones que dan visibilidad a este terrible mal tan invalidante, sobre todo a aquellas que, sin perder el carácter reivindicativo, suman a las residencias para la tercera edad y a las personas mayores, afectadas o no, a sus familiares, a los profesionales y a la sociedad en general, en un ambiente distendido y lúdico que ayuda a crear conciencia y a la lucha contra la enfermedad.