14/02/2008

SEXO EN LA TERCERA EDAD

SEXO EN LA TERCERA EDAD

 

Es un tema que no aparece en demasiadas ocasiones cuando se habla de residencias y atención gerontológica. Por eseo resulta muy interesante esta noticia aparecida en la web mexicana El periodico digital.com

Si bien la actividad sexual disminuye con la edad, no se detiene; siendo las mujeres las que llegan a considerar al sexo como algo "sin importancia” (35%), mientras que sólo el 13% de sus contrapartes comparte la opinión.

La actividad sexual puede ser una buena forma de medir el estado de salud de los adultos mayores, por ello, investigadores del Proyecto Nacional de Vida Social, Salud y Envejecimiento (NSHAP, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Chicago entrevistó a poco más de tres mil adultos estadounidenses (1,550 mujeres y 1,455 hombres) de entre 57 y 85 años para conocer aspectos de su vida sexual.

La información recabada brindó conclusiones muy interesantes, en primer lugar, por la franqueza con que los participantes respondieron al estudio.

Modificación en la actividad sexual

En primer lugar, los investigadores encontraron que la prevalencia de la actividad sexual efectivamente disminuye con la edad, pues el 73 por ciento de los encuestados entre los 57 y los 64 años afirmó tener actividad sexual, pero este porcentaje fue menor (53 por ciento) en el grupo de 65 a 74 años, al igual que en el sector de entre 75 y 80 años, donde sólo el 26 por ciento refirió seguir activo sexualmente.

Las mujeres fueron menos propensas a mantener actividad sexual, ya que mientras el 78 por ciento de los hombres de entre 75 y 85 años tenían cónyuge u otra relación íntima, sólo 40 por ciento de las mujeres de ese grupo de edad tenía pareja. De hecho, el 35 por ciento de las entrevistadas declararon que el sexo era "algo sin importancia”, sólo el 13 por ciento de los varones compartió esta opinión.

Más de la mitad de las personas del grupo mayor de 75 años sexualmente activas aseguraron tener relaciones sexuales al menos dos o tres veces al mes. El 23 por ciento informó una frecuencia de relaciones de al menos una vez por semana.

Probemas sexuales

En cuanto a los problemas sexuales, casi la mitad de los hombres y mujeres eran sexualmente activos confesó tenerlos. El más frecuente entre las mujeres era poco deseo (43 por ciento), resequedad vaginal (39 por ciento) e incapacidad para llegar al orgasmo (34 por ciento).

Para los hombres el problema más común fue la disfunción eréctil (37 por ciento). Ante esto, el 14 por ciento de ellos dijo usar medicamentos o complementos para mejorar su función sexual.

Es significativo que la salud, antes que la edad, sea lo que más afecta la vida sexual de los adultos mayores, pues los encuestados con más problemas de salud eran menos propensos a la actividad sexual. Sólo el 38 por ciento de los hombres y el 22 por ciento de las mujeres dijo haber hablado sobre su salud sexual con un médico desde los 50 años.

A pesar del deterioro de su salud, muchas personas encontraron maneras de permanecer sexualmente activas, entre estas alternativas se encuentran el sexo oral (con una prevalencia de casi el 50 por ciento entre los menores de 75 años) y la masturbación (más de la mitad de los hombres y el 25 por ciento de las mujeres afirmaron que se masturbaban, independientemente de si tenían una pareja).