Los síndromes
geriátricos pasan factura a las familias y a la sociedad misma, visitas
constantes al médico y hospitalizaciones frecuentes, sin embargo, la familia es
quien se lleva la mayor parte en todos los aspectos. En la familia recae la
parte económica, social, emocional y los cuidados de todo tipo las 24 horas del
día durante todo el año.
En los
años 60s aparece el concepto de síndrome geriátrico, el cual se refiere a un
conjunto de cuadros originados por una serie de enfermedades que tienen
prevalencia en las personas mayores y que con frecuencia originan incapacidad
funcional o social. Los cuatro gigantes como se les llama son la inmovilidad,
inestabilidad, caídas, incontinencia urinaria y deterioro cognitivo. Desde el
año 1935 la Dra. Marjory Warren ya mencionaba las necesidades de las personas
mayores, de la medicina geriátrica y la importancia de la rehabilitación.
Los
síndromes geriátricos comparten algunas características, como su elevada
frecuencia, cuando aparece alguno empieza el deterioro y por lo tanto la
calidad de vida cae en picado. Sin embargo, se pueden prevenir, si se abordan a
tiempo pueden tener un buen resultado, pero para ello se requiere de un
abordaje integral.
Son
situaciones que se pueden prevenir, pero requieren de un abordaje integral y un
entorno amigable.
La dependencia
y discapacidad requiere de ayudas y servicios de todo tipo. Así que si te
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