05/06/2007

SITUACIÓN DE LOS MAYORES EN GUIPÚZCOA

LA SITUACIÓN EN GUIPÚZCOA ANTE LA LEY DE DEPENDENCIA

 

Recientemente el Diario Vasco ha dado una visión sobre la atención a personas mayores en Guipúzcoa a hilo de la aprobación de la Ley de Dependencia. Creemos que resulta interesante resaltar que:

En la actualidad, en Gipuzkoa se contabilizan 16.700 mayores dependientes (no pueden valerse por sí mismos), cifra que en 2020 se situará en 22.000. En esta última fecha habrá 45.700 guipuzcoanos con más de 80 años, el 7% de la población total.

Gipuzkoa dispone de 65 geriátricos con 4.800 plazas. La lista de espera, un dato celosamente guardado por los responsables forales, se eleva a 800 personas. Este número suele ser matizado por los responsables forales. Indican que esta cifra se refiere al número de ciudadanos registrados para acceder a un centro. Sin embargo, señalan que si se ofreciera una plaza a todas estas personas, una de cada tres renunciaría a acceder a ella en este momento. Por lo tanto, la lista operativa es de 451 ciudadanos. El tiempo medio de espera para ocupar a una plaza es de 52 días.

El Gobierno central ha querido hacer frente al problema mediante la Ley de la Dependencia. Desde la Diputación se indica que los dependientes guipuzcoanos que necesitan ayuda ya la están recibiendo. La institución foral destinará 150 millones de euros este año para ayudas a discapacitados, mientras que la Ley de Dependencia cifra en 400 millones las aportaciones en 2007 para todo el Estado. El coste de atención a un gran dependiente en Gipuzkoa oscila entre los 3.000 y 4.000 euros al mes, por lo que los 250 euros propuestos por el Ministerio no cubrirían ni el 10%, cuando la idea inicial era compartir los costes por partes iguales. Desde la Diputación se afirma que el Gobierno central «ha vendido humo» sobre esta cuestión.

Sobre esta cuestión reulta muy interesante leer la entrevista que el mismo diario ha hecho a Patxi Leturia, director técnico de servicios sociales de la Fundación Matia en el que, respecto a la Ley de Dependencia, dice que constituye un salto radical en la asistencia a las personas. Supone el reconocimiento de un derecho que hasta la actualidad no existía y va a conllevar un avance importante en los servicios sociales de todo el Estado, aunque plantea diferentes problemas, entre los que destaca su financiación y la coordinación sociosanitaria. No obstante todavía hay que ver en qué se concretan los desarrollos de la ley.