02/12/2013

UNA BUENA NOTICIA: INNOVADORA TERAPIA COGNITIVA EN UNA RESIDENCIA

Un grupo de mayores de la residencia Amma Coslada (Madrid) ha disfrutado hoy de una visita al Museo Thyssen Bornemisza. Una visita muy particular, puesto que el objetivo ha sido estimular los sentidos a traves de la selección de cinco obras de distintas épocas y movimientos artísticos en el marco del concepto de "paradigmas de la visión”. Así, los mayores se han podido adentrar en el mundo del arte poniendo su conocimiento en guardia para romper esquemas tanto a nivel visual como cognitivo y sensorial.

Terapia con cuadros para residentes mayores en Residencia Amma CosladaLa primera obra ha sido "El columpio” de Fragonard, obra del S. XVIII que presenta una estampa romántica y que resultó contener un montón de información subyacente que nuestros mayores tuvieron que ir desgranando con las hábiles preguntas del educador. La participación tímida del comienzo pronto se convirtió en opiniones de peso que todos querían aportar. Y es que nunca se habían parado a pensar que un cuadro pudiera contar tanto. 

Posteriormente fue el turno de las obras "Objetos para un rato de ocio” de Harnett, y "Retrato de Helena de Kay” de Winslow. Nuevamente los mayores pudieron comprender que lo interpretado estaba trastocado y que la realidad a veces poco tiene que ver con lo observado, ya que nuestra mirada está condicionada por lo que creemos saber.

Lo mismo ocurrió al observar las líneas rectas de Mondrian en su cuadro "New York” y la obra "Verde sobre Morado” de Rothko, donde tras unos minutos de silencio se dispararon las opiniones y la búsqueda de las ideas y conceptos plasmados en ellas. 

Tras la observación de las cinco obras, los mayores participaron en el taller "Autorretrato en un espejo”. Todos los participantes debían dibujarse mientras se miraban en un acetato espejado y los resultados fueron muy divertidos y nada predecibles, incluso sacando a flote artistas de lo abstracto en potencia.

Tanto familiares como residentes han coincidido en que nunca habían visto el museo de una manera tan participativa y activa.

Moraleja de la visita: aprender a ver con la mente y los sentidos, olvidar prejuicios, renovarse y vivir, disfrutando el momento.