12/05/2010

ZAPATERO RECORTA LA LEY DE DEPENDENCIA

LOS RECORTES DE ZAPATERO ALCANZAN A LA LEY DE DEPENDENCIA

Según ha anunciado hoy en el Congreso de Diputados el presidente del gobierno.  La aplicación retroactiva de la Ley de Dependencia se va a acabar.  Por lo menos así lo están anunciando los medios de comunicación.  Realmente la cosa es un poco diferente.  La medida, tal como aparece en la web de la Presidencia del Gobierno es Suprimir, para los nuevos solicitantes, la retroactividad del pago de prestaciones por dependencia al día de presentación de la solicitud, estableciéndose, paralelamente, un plazo máximo de resolución de 6 meses, cuyo incumplimiento llevará aparejada retroactividad desde esa fecha.

Desaparece la "retroactividad "

En la actualidad, el derecho a recibir prestaciones se genera en el momento en que se solicita la valoración de la dependencia.  Como desde ese momento hasta que se recibe la prestación pasan unos meses (se tiene que hacer la valoración y tramitar el Programa Individual), suele ocurrir que, cuando el beneficiario empieza a percibir la ayuda, lo primero que recibe es una cantidad correspondiente a atrasos.  Estos atrasos pueden tener entidad ya que, si se ha tardado seis meses y la ayuda es de 500€ estamos hablando de 6.000€.

La medida tiene sentido en el marco de un plan amplio de rebaja de gasto pero esconde un aspecto perverso:  si la obligación de la administración de pagar no se genera en el momento de la solicitud sino cuando se aprueba el PIA, ¿no se está premiando con menos gasto a las administraciones más "perezosas”?

Como casi todo en la vida, habrá quien pierda con la medida y quien no pierda tanto.

Los que opten por recibir prestaciones económicas saldrán claramente perjudicados. En cambio las residencias geriátricas que no estén acreditadas recibirán un respiro ya que podrán atender sin problemas a los dependientes mientras tramitan la valoración y el PIA.

Esta medida requiere modificar la Ley de Dependencia y, quizás sería el momento para introducir un cambio más:  una moratoria que permita concentrar todo el esfuerzo universalizador durante los próximos años en los grandes de pendientes.

¿Habrá más modificaciones de la Ley de Dependencia?

También quizás sería el momento de aplicar estrictamente la Ley en lo que toca al copago (separar los costes hoteleros y de manutención de los de servicio) y de potenciar el derecho a elegir de los dependientes potenciando la prestación vinculada.

En fin. Pocos pensábamos ayer que entre los tijeretazos de Zapatero la Ley de Dependencia se iba a llevar un trasquilón. Y ha pasado.